Jueves, 10 de Enero de 2008

Berlín celebra el 150 aniversario del dibujante Heinrich Zille

EFE ·10/01/2008 - 19:06h

EFE - Una mujer mira el cartel de la película "Mutter Krausen's Fahrt ins Glueck", mientras a la izquierda se muestra uno de sus fotogramas, utilizado para la exposición "Children of the street" (Niños de la calle) en Berlín, Alemania hoy, jueves 10 de enero. La exposición se centra en el trabajo del artista Heinrich Zille y estará abierta al público hasta el 24 de marzo de este año.

Tres exposiciones simultáneas conmemoran desde hoy el 150 aniversario del nacimiento de Heinrich Zille, el mordaz dibujante alemán que con sus creaciones, entre bucólicas y siniestras, retrató la miseria de los bajos fondos de Berlín entre finales del siglo XIX y principios del XX.

Con más de 350 trabajos, que abarcan su faceta como dibujante, litógrafo, impresor y fotógrafo, la capital alemana se rinde al que fue uno de sus artistas célebres más desconocidos, pues su figura permaneció oculta por detrás de sus populares viñetas que muestran escenas sobre las desigualdades sociales.

La muestra, que se titula "Niños de la calle" en homenaje a una obra en la que Zille recopiló sus dibujos, reúne carteles publicitarios, viñetas y cartas de este dibujante (1858-1929) en tres centros de exposiciones: la Academia de las Artes, el Ephraim-Palais y el Haus Probstrasse.

Rollizos caballeros adinerados y elegantes señoras de sociedad, en tonos pastel, contrastan con la indigencia y el hambre constante en el que viven prostitutas, mendigos, obreros y borrachos en los bajos fondos berlineses.

El presidente de la Academia de las Artes, Klaus Staeck, destacó durante la presentación de la muestra la contemporaneidad de las obras de Zille, que presentan de forma descarnada las graves desigualdades sociales de la sociedad postindustrial.

"Si tenemos en cuenta que actualmente hay tres millones de niños que viven en la pobreza en Alemania, las creaciones de Heinrich Zille son tremendamente actuales", explicó.

El dibujante, que llegó a Berlín desde Radeburg (Sajonia, este) con su familia, consiguió su primer empleo en una imprenta y a esa época pertenecen sus creaciones más bucólicas y "naif", en las que sonrientes campesinos, barberos o catedráticos anuncian un circo o un teatro berlinés.

Pero fue tras perder su empleo cuando Zille puso sus engañosas líneas suaves y los colores pastel al servicio de la denuncia social, con niños que chapotean en un charco sucio en contraste con las familias adineradas que se refrescan en la exclusiva playa del lago de Wansee, a las afueras de Berlín.

Zille fue un pionero en mostrar la situación de indigencia de las casas y los barrios en los que habitaban las clases bajas y su obra, que se movió desde la sordidez de las tabernas a la belleza de los cuerpos desnudos, fue objeto de la censura que secuestró algunas de sus creaciones.

La Academia de las Artes reúne, además para la ocasión, una colección de dibujos relativos a la Navidad en la que por una parte, decenas de personas deambulan entre coloridos puestos navideños y, por otra, dos niños harapientos sueñan con un gesto de generosidad de alguna de ellas que les permita comer esa noche.

"Los niños de la calle" podrá verse en la Academia de las Artes hasta el 24 de marzo y en el Ephraim-Palais hasta el 2 de marzo, mientras que el Haus Probstrasse dispone de una colección permanente del dibujante.

Las obras reunidas para estas tres exposiciones fueron recopiladas en casi una veintena de museos y colecciones privadas, aunque apenas representan el 20 por ciento de la producción que Zille publicó en varias revistas de la época, según explicó el comisario de la muestra, Matthias Flügge.