Archivo de Público
Sábado, 22 de Enero de 2011

Miles de personas exigen al Gobierno "pasos" hacia la paz

Demandan en una manifestación en Pamplona la libertad de los detenidos en la última redada

GUILLERMO MALAINA ·22/01/2011 - 20:36h

Cabecera de la manifestación convocada esta tarde en Pamplona por los firmantes del Acuerdo de Gernika. - EFE

Miles de personas se manifestaron ayer en Pamplona para denunciar la operación policial contra la izquierda abertzale desarrollada el pasado martes, apenas una semana después del anuncio de ETA de un alto el fuego general, permanente y verificable.

El Ministerio del Interior mantiene que la redada, practicada por la Guardia Civil y la Policía Nacional en el País Vasco y, sobre todo, Navarra, estaba dirigida contra el "entorno de ETA". Entre el viernes y hoy, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska dejó en libertad a cuatro de los detenidos y ordenó el ingreso en prisión de seis.

La izquierda abertzale, Aralar, EA, Alternatiba escisión de Ezker Batua, Abertzalen Batasuna y el resto de firmantes del Acuerdo de Gernika sostienen, por el contrario, que todas las personas arrestadas inicialmente realizan una "labor política", y acusan por ello al Gobierno de pretender con esta operación policial "hacer fracasar" el impulso de un proceso de paz tras el alto el fuego de ETA: "Renovamos nuestra voluntad política de seguir adelante en este proceso".

La primera respuesta de las fuerzas firmantes del Acuerdo de Gernika a la redada es la manifestación celebrada hoy por las calles de Pamplona con el lema En el camino de la paz, soluciones democráticas ahora. No más detenciones. Pasadas las 17.30 horas, la marcha partió de la Avenida de Bayona con la presencia de dirigentes de todos los convocantes: Rufi Etxeberria y Santi Kiroga (izquierda abertzale), Patxi Zabaleta y Txentxo Jiménez (Aralar), Pello Urizar y Maiorga Ramírez (EA) y Oskar Matute (Alternatiba), entre otros.

"En el camino de la paz"

La marcha arrancó entre aplausos de miles de personas y gritos de "Atxilotuak askatu!" ("¡Liberad a los detenidos!"), mientras muchos de los asistentes sostenían en alto carteles con el Guernica de Picasso y un lema escrito en euskera a favor de plantear ya "soluciones democráticas en el camino de la paz". La marcha discurrió a paso lento bajo una gélida temperatura. Los termómetros en la calle marcaban un grado bajo cero.

La protesta concluyó en la plaza del Castillo, donde dos portavoces de las fuerzas convocantes, Oihana Agirre y Xabier Barber, leyeron un comunicado en el que defendieron que todos los detenidos son personas conocidas en Navarra por su "labor política", y denunciaron además que algunas de ellas habían sufrido "torturas" tras su arresto. Por todo ello, demandaron al Gobierno de Zapatero que en lugar de "obstaculizar" el proceso de paz, dé "pasos".

Los partidos firmantes del Acuerdo de Gernika ven tras estas detenciones un movimiento del Gobierno por "hacer fracasar" un proceso de paz, después precisamente del alto el fuego general, permanente y verificable de ETA. Se da además la circunstancia de que entre los seis jóvenes encarcelados figuran Gorka Mayo e Iker Moreno, hijo de Txelui Moreno, portavoz de la izquierda abertzale ilegalizada y destacado defensor de las vías exclusivamente políticas.

Mayo, acusado por el juez Grande-Marlaska de pertenencia o colaboración con ETA, ha tenido también un papel destacado en la defensa de las vías sólo políticas. El 8 de enero, dos días antes del anuncio de ETA, presentó junto al propio Txelui Moreno un documento en el que la izquierda abertzale mostraba su disposición a manifestar "explícitamente" su "rechazo total" si ETA cometiera un atentado.