Archivo de Público
Sábado, 22 de Enero de 2011

"Me quiero casar por dinero para vivir un poquito mejor"

Los matrimonios de conveniencia son una puerta de entrada a la regularización de algunos inmigrantes. La Policía detuvo ayer a 45 personas por concertar bodas falsas en Tarragona

ANNA FLOTATS ·22/01/2011 - 08:00h

"Soy español, tengo 38 años y me ofrezco a una extranjera para matrimonio de conveniencia. Soy serio y formal". Toni Raya colgó este anuncio en una página de Internet hace dos semanas. "Lo hice porque me iba mal económicamente y me pareció una manera fácil de ganar dinero rápido". Junto a su anuncio, cientos de ofertas de enlaces fraudulentos se esconden detrás del epígrafe de contactos en varias páginas web.

Toni comparte piso con un amigo en Oliana (Lleida) y gana 750 euros al mes como auxiliar de geriatría. "Mi sueldo es ridículo, no me da para nada, y necesito un ingreso extra", explica. Desde que publicó el anuncio, a principios de año, dos chicas se han interesado por su oferta. Una es marroquí y la otra, latinoamericana. Toni pide entre 4.000 y 6.000 euros por la boda. "Todavía estamos negociando, el problema es la burocracia", cuenta. "Ellas tienen que hacer mucho papeleo y eso les cuesta dinero. Además, deben pagar los gastos de la boda, y luego lo que me corresponde a mí", añade. Toni no quiere precipitarse: "No tengo prisa, puedo esperar. Lo hago para vivir un poquito mejor".

Si Toni acaba decidiéndose por una de las dos mujeres, es probable que tenga que superar una rigurosa entrevista ante un juez. El Registro Civil no puede investigar todos los expedientes de matrimonio que recibe, pero cuando detecta una pareja sospechosa de ser fraudulenta, la pone a prueba. Nombres, fechas, viajes, detalles aparentemente insignificantes... Numerosas páginas webs explican cómo son las preguntas de estos exámenes y qué hacer para aprobarlos. En algunos casos, personas anónimas ofrecen instrucciones a cambio de dinero.

45 detenidos en Tarragona

En otros casos, estas personas anónimas convierten el servicio en un negocio mayor. Es el caso de la red que ayer desmanteló la Policía Nacional en Tarragona. El grupo se dedicaba a organizar matrimonios de conveniencia entre ciudadanos españoles y extranjeros. Los agentes detuvieron a 45 personas e imputaron a otras 10 por sus actividades ilícitas en diferentes localidades de la provincia de Tarragona. La banda llegaba a cobrar entre 8.000 y 10.000 euros por matrimonio.

Los cinco responsables (de nacionalidad española y marroquí) se encargaban de captar posibles contrayentes y les ofrecían asesoramiento y la gestión de todo el proceso. Para acreditar la validez de los matrimonios, los integrantes de la red falsificaban los documentos requeridos por la administración. También preparaban a los contrayentes para superar con éxito las entrevistas destinadas a averiguar la sinceridad del matrimonio, informa Benoit Cros.

Toni Raya: "Me pareció una manera fácil de ganar dinero rápido"

La elección del lugar de celebración de los matrimonios por los contrayentes se centraba en los ayuntamientos de Riudoms, Vilaseca, Cambrils, Montroig del Camp, Salou y otras poblaciones de Tarragona. Así mismo, los agentes constataron que la cúpula de esta organización, aprovechándose de la estructura creada, también se dedicaba al tráfico de drogas.

Casarse por conveniencia es un delito de estafa, que en algunos casos, puede conllevar otro de falsedad documental. Además, el miembro español de un matrimonio falso también puede incurrir en una infracción grave si la boda se celebra cuando el visado del inmigrante ha expirado: "Se estaría promoviendo la permanencia irregular en España del extranjero", señala el artículo 53 de la Ley de Extranjería.

"No tengo otra opción"

La otra cara de la moneda de este tipo de uniones es la necesidad y la desesperación de muchos inmigrantes. Es el caso de Ali, un chico iraní de 28 años que quiere casarse "por papeles" y, sobre todo, para "recuperar" su libertad.

Lleva casi tres años en España. Ha vivido en Torrelavega (Cantabria) y ahora comparte piso en Sevilla. Le han denegado el asilo político y tiene una orden de expulsión. "Ya sé que no se puede hacer, pero necesito los papeles. No tengo pasaporte iraní porque he huído de mi país y aquí no puedo trabajar. Quiero casarme porque no me queda otra opción", explica este licenciado en Farmacia que ahora trabaja en un bar, simplemente, "por estar ocupado".

Los españoles piden hasta 6.000 euros por casarse con inmigrantes

En el anuncio que tiene colgado en una página de contactos de Internet, Ali ofrece hasta 4.000 euros a la española que acceda a casarse con él. De momento, tres chicas han respondido a su oferta, pero todas piden 6.000 euros "y una relación seria", cuenta Ali.

Detrás de estos matrimonios se esconden, a veces, redes de trata de personas. La abogada Amparo Díaz, coordinadora del grupo contra la trata y la explotación sexual de mujeres del Colegio de Abogados de Sevilla, advierte de que muchas adolescentes de 15 años "viven en situaciones abusivas, víctimas de matrimonios serviles". Otras, en cambio, son introducidas en redes de explotación sexual en cuanto llegan a España. "Lo más difícil es llegar a ellas y convencerlas de que denuncien", explica Díaz.

Por otra parte, la Agencia de la Unión Europea para la vigilancia de fronteras (FRONTEX) alerta en su último informe de un incremento en los matrimonios fraudulentos entre ciudadanos europeos e inmigrantes