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Viernes, 21 de Enero de 2011

Cavaco Silva usa la crisis para ganar en Portugal

El candidato conservador afirma que una segunda vuelta de las presidenciales haría subir los tipos de interés

MARIO DUJISIN ·21/01/2011 - 08:00h

Cavaco Silva espera renovar su mandato como presidente el domingo.

Todos los vaticinios sobre las elecciones presidenciales de este domingo en Portugal indican que el conservador Aníbal Cavaco Silva repetirá otros cinco años como inquilino del Palacio de Belén. Según la última encuesta de la empresa Marktest publicada el miércoles, Cavaco Silva conseguiría el 61,5% de los votos, lo cual le aseguraría el triunfo en la primera vuelta.

En segundo lugar se ubica el socialista Manuel Alegre, apoyado también por los ex trotskistas del Bloque de Izquierda, con el 15%, superando ligeramente al independiente Fernando Nobre, presidente de la principal organización no gubernamental de ayuda al Tercer Mundo, que obtendría el 12,7% de los sufragios.

Sin embargo, a pesar de la enorme ventaja que le otorgan las encuestas, el veterano dirigente conservador quiere superar el 50% necesario para evitar una segunda vuelta a cualquier precio. Para ello, apela al miedo de los ciudadanos por la crisis económica que ha puesto Portugal en la diana de los especuladores financieros. Cavaco Silva advirtió ayer en un acto electoral en Felgueiras, cerca de Oporto, de que una segunda vuelta mandaría una mala señal a los mercados y provocaría una contracción de los créditos y una subida de los tipos de interés lo cual perjudicaría a familias y empresas.

Mientras, en Lisboa, su rival socialista acusaba al actual presidente de recurrir al miedo en su campaña. "Ellos tienen miedo porque la gente de izquierdas está movilizada", dijo Alegre durante un almuerzo con militantes en la capital.

El domingo se verá si la gente de izquierdas está movilizada en estos momentos de crisis y duros ajustes. En las últimas elecciones legislativas de 2009, los partidos de izquierda sumaron el 55% de los votos. Pero el Partido Socialista del primer ministro, José Sócrates, ha decepcionado a muchos seguidores por las políticas más bien neoliberales que ha puesto en marcha a consecuencia de la crisis.

Según los analistas lusos, es precisamente la preocupación por la precaria situación económico-financiera de los últimos tres lustros y la incógnita sobre los otros candidatos lo que explica el gran apoyo al conservador Cavaco Silva, a pesar de que la sociedad portuguesa tiende más bien hacia la izquierda.

En efecto, existe un vasto número de votantes que en los 35 años de democracia han fluctuado entre el PS y el Partido Socialdemócrata (PSD, conservador pese a su nombre), debido a la borrosa línea ideológica que les separa.

Años de retroceso

En estos tiempos inciertos, en un país que en los últimos 15 años ha caminado hacia atrás y se vive una depresión colectiva, los portugueses esperan que un Cavaco Silva al que conocen, les brinde una tabla de salvación ante los retrocesos registrados en educación, salud, justicia, economía, finanzas y credibilidad de las instituciones.