Jueves, 10 de Enero de 2008

El CICR reconoce que tiene garantías para recoger a las dos secuestradas por las FARC

EFE ·10/01/2008 - 12:06h

EFE - Restrepo se desplazó hasta esa ciudad para coordinar desde el aeropuerto local la parte que le compete a Colombia en la operación humanitaria de entrega de Rojas y la ex congresista Consuelo González de Perdomo.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) reconoció hoy que tiene todas las garantías de seguridad para recoger en las selvas del sureste de Colombia a Clara Rojas y a Consuelo González de Perdomo, secuestradas por la guerrilla de las FARC.

La jefa de la delegación del CICR en Bogotá, Bárbara Hintermann, dijo que el organismo cuenta con las condiciones que le permitirán entrar en el lugar en el que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han previsto la entrega de ambas secuestradas.

"Nosotros tenemos las garantías de seguridad para salir al terreno", reconoció la responsable en Colombia de la entidad humanitaria, que las recogerá en dos helicópteros venezolanos facilitados por el presidente de ese país, Hugo Chávez.

La delegada del CICR dijo a la prensa que para el organismo es suficiente la palabra del ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, y de los mandos castrenses del país, a quienes visitó el miércoles por la noche para hablar de las condiciones de seguridad que necesitaba esta misión.

"Nosotros no necesitamos verificar las garantías de seguridad", afirmó Hintermann.

Según la responsable del organismo, "si todos los factores se cumplen, como hasta el momento, esta misión humanitaria (...) puede hacerse hoy".

Las secuestradas serán recogidas, previsiblemente, en Tomachipán, una remota aldea situada dentro de la reserva del pueblo indígena Nukak Makú, considerada como la última tribu nómada que queda en el mundo.

El paraje está situado en el Guaviare, departamento selvático del que es capital San José del Guaviare, distante 340 kilómetros por tierra al sureste de Bogotá y cuyo aeropuerto ha sido tomado como puente para esta misión humanitaria.

La operación es la segunda puesta en marcha para la entrega de Rojas y de González tras la de finales del pasado diciembre, que fracasó por denuncias de los rebeldes de supuestas acciones militares en la zona en la que tenían previsto liberarlas.

Sin embargo, el Gobierno del presidente Álvaro Uribe planteó entonces que las FARC demoraban la liberación porque intentaban recuperar a Emmanuel, niño que Rojas concibió en cautividad y cuya entrega ofrecieron junto a la de ambas secuestradas, que forman parte del grupo de 45 rehenes que pretenden canjear por unos 500 insurgentes presos.

El niño permanece en un albergue estatal en Bogotá desde 2005, luego de que los guerrilleros lo dejaran en manos de un campesino del Guaviare, que lo registró con el nombre de Juan David Gómez Tapiero.