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Lunes, 17 de Enero de 2011

Las alergias al sésamo y a los frutos secos suelen coincidir

Reuters ·17/01/2011 - 16:14h

Por Lynne Peeples

A diferencia de los niños sin alergia al maní o las nueces, los chicos con ambas alergias serían más propensos a desarrollar también problemas con las semillas de sésamo.

Los autores de un nuevo estudio relacionaron los antecedentes de esas reacciones duales al maní y las nueces con 10 veces más riesgo de desarrollar alergia a las semillas de sésamo, que suelen estar en el pan de las hamburguesas o el humus.

Sin embargo, no hubo relación entre las alergias a los frutos secos y al coco.

Más de 3 millones de estadounidenses son alérgicos al maní, las nueves o a ambos. Estos dos alimentos son la principal causa de las reacciones alérgicas más graves en los niños.

Existen algunas pruebas de que los niños con esas alergias son más propensos a desarrollar alergia a "disparadores" no tan bien identificados, como el sésamo.

"A mis pacientes alérgicos al maní y las nueces, les controlo la alergia a las semillas de sésamo", dijo el doctor David Fleischer, de National Jewish Health, en Denver.

El coco también está dentro del radar de los alergistas, en especial desde que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) publicó nuevas normas de etiquetado para categorizarlo como un fruto seco.

"En realidad, es un fruto de palmera", agregó Fleischer, que no participó del estudio, pero tiene varios estudios publicados sobre las alergias al maní y las nueces. "La FDA confundió a la población", añadió.

El equipo de Wanda Phipatanakul, del Hospital de Niños de Boston, revisó las historias clínicas de 191 niños a los que se les había realizado la prueba cutánea para detectar sensibilidad al sésamo, y de 40 niños a los que se les hizo la misma prueba, pero para detectar sensibilidad al coco.

El 37 y el 20 por ciento de los niños obtuvieron un resultado positivo en las pruebas de sensibilidad al sésamo y al coco, respectivamente, lo que sugiere que sus sistemas inmunológicos producían anticuerpos contra esos alimentos.

Al considerar sólo los niños que ya eran alérgicos al maní o las nueces, el equipo observó que el entre el 50 y el 60 por ciento también era sensible al sésamo. Ese grupo tenía de seis a 10 veces más riesgo de tener sensibilidad al sésamo que el grupo sin alergia al maní o las nueces, publica el equipo en la revista Pediatric Allergy and Immunology.

Pero sólo porque los niños "sean sensibles" (a un alimento) no significa que son alérgicos, aclaró Phipatanakul a Reuters Health. Apenas el 13-15 por ciento de los niños alérgicos al maní y las nueces eran alérgicos al sésamo, la misma proporción que en el grupo de niños sin alergia a los frutos secos.

Aun así, la tasa de alergia al sésamo creció hasta el 50 por ciento entre los niños alérgicos al maní y las nueces. Por otro lado, la sensibilidad o alergia al coco no estuvo asociada con las reacciones al maní, las nueces o ambos.

"La mayoría de los pacientes alérgicos a las nueces no tiene por qué evitar el coco", dijo Fleischer. Los resultados, explicó, coinciden con estudios previos que habían relacionado la alergia al maní con la reacción alérgica al sésamo.

FUENTE: Pediatric Allergy and Immunology, diciembre del 2010