Archivo de Público
Lunes, 17 de Enero de 2011

Odriozola no ve "nada podrido"

Otra plácida asamblea de atletismo

IGNACIO ROMO ·17/01/2011 - 01:00h

Natalia Rodríguez y Odriozola.guillermo sanz

Terminó la asamblea de la Federación como había empezado. Sin debate y sin oposición. José María Odriozola, que amenaza con presentarse a la reelección en 2012 (podría apuntarse un récord de 28 años en el cargo), negó ayer que el atletismo español "esté podrido" y mostró estadísticas sobre controles de dopaje que arrojan porcentajes de positivos de entre un 0,12 y un 0,7 anuales. De sobra sabe el presidente que los controles suelen captar los errores de cálculo de los tramposos y no reflejan la extensión real del problema.

Odriozola escogió el adjetivo podrido en sus declaraciones. "Como se ha hablado de que todo el atletismo español está podrido", señaló, "ahí están las estadísticas de positivos. En 2006, por ejemplo, no hubo ni uno solo, y el año que más fue en 2004, con ocho, muchos de ellos en carreras populares".

La operación Galgo sigue orbitando alrededor del atletismo. Odriozola señaló que sancionará a los culpables aunque indicó que se ha creado "mayor alarma social de lo que puede haber al final". El presidente recordó que los controles de EPO son muy caros. "Es un coste importante, porque un control normal le cuesta a la Federación Española 200 euros y el coste de uno de EPO se eleva a 550", matizó.

Odriozola, que en su día criticó al ciclismo cuando puso en marcha el límite del hematocrito 50, se suma a la vigilancia de la sangre de los atletas. "Ahora lo que vamos a hacer es que al equipo nacional sólo vayan los atletas limpios. Los que tengan valores hematológicos normales", dijo. El presidente también reveló ayer que ha enviado dos correos electrónicos a Marta Domínguez, imputada en la operación Galgo. "Marta para mí es una persona muy importante. Por encima de todo lo que pueda pasar", advirtió.

En relación con Nuria Fernández, quien no acudió a recoger su trofeo de mejor atleta española, Odriozola achacó su ausencia a que "no debió de sentirse con ánimos para venir a un acto en el que pensaba que no sería bien recibida, aunque nada le impedía venir". La Federación, sin embargo, la convenció de que no debía acudir.