Jueves, 10 de Enero de 2008

Los grupos reclaman al Gobierno medidas para paliar los efectos de la elevada inflación

EFE ·10/01/2008 - 12:18h

EFE - El vicepresidente segundo, Pedro Solbes, estimó hoy que la economía española ha crecido "seguramente en el entorno" del 3,5 por ciento en el cuarto trimestre de 2007.

Todos los grupos parlamentarios exigieron hoy al Gobierno que adopte medidas para paliar los efectos negativos que la alta tasa de inflación está teniendo en la renta disponible de las familias españolas.

Además, todos coincidieron, con la excepción del PP, en rechazar las "tesis catastrofistas" sobre la situación económica y reconocieron las mejoras que se han producido en esta legislatura, aunque mostraron su preocupación por la coyuntura económica internacional y la nueva situación a la que tiene que hacer frente la economía española.

Así lo expusieron durante sus intervenciones ante la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados tras la comparecencia, a petición propia, del ministro de Economía, Pedro Solbes.

Todos los portavoces de los grupos hicieron hincapié en la seria erosión que la renta disponible de las familias españolas está teniendo como consecuencia de la continua subida de precios, con una inflación del 4,3 por ciento al cierre de 2007 y un importante aumento de los productos básicos de la cesta de la compra.

El portavoz del PP, Vicente Martínez Pujalte, consideró que la comparecencia de Solbes responde a la actual "tormenta de malos datos" económicos que, aseguró, se reflejan en el descenso de confianza de los agentes económicos y de los ciudadanos.

Acusó a Solbes de hacer un discurso triunfalista en lugar de aportar soluciones a los problemas reales de los ciudadanos.

Y aseguró que, frente a las buenas cifras del comienzo de la legislatura, ahora hay 105.000 parados más, la tasa de inflación es la más alta de los últimos doce años, la economía es más débil y las familias "lo están pasando mal" ante lo que, dijo, el Gobierno "se ha limitado a no hacer nada".

Respecto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien ayer reclamó unas "gotas de patriotismo a quienes critican la situación económica sembrando alarmismo en la ciudadanía", Martínez Pujalte consideró que "falta de patriotismo es no reconocer la realidad y ocultar a los ciudadanos lo que sucede".

El portavoz de CiU, Josep Sánchez-Llibre, señaló que su grupo no cree que haya crisis económica sino un menor crecimiento, que supondrá también menor creación de empleo, si bien advirtió de que sí hay "crisis de confianza" en determinados sectores y en las economías familiares, por temor a que realmente pueda llegar una verdadera recesión.

Sánchez-Llibre aseguró que CiU no es alarmista y no cree que la economía española se dirija a la bancarrota, aunque "tampoco estamos en el país de las maravillas, que es en el que se ha instalado el presidente del Gobierno y algunos miembros" del Ejecutivo.

Las diputadas de ERC Georgina Oliva y del BNG Olaya Fernández exigieron al vicepresidente que explicase qué medidas va a tomar el Gobierno para "frenar y apaciguar" la pérdida de poder adquisitivo.

La portavoz de Esquerra preguntó a Solbes si ha ido últimamente al mercado, y le recordó que alimentos básicos como el pan o la leche han subido entre el 19 y el 25 por ciento.

Insistió en que son las clases más humildes las que más se resienten del "calentón" inflacionista, y mientras el coste de la vida se encarece los salarios no suben en la misma medida.

El portavoz del PNV, Pedro María Azpiazu, apuntó la necesidad de "hacer un diagnóstico" real de la situación de la economía española, separándola de la contienda política y, por lo tanto, eliminando la visión triunfalista del PSOE y la catastrofista del PP.

En este sentido, Azpiazu insistió en las negativas consecuencias que puede tener para la economía los mensajes políticos catastrofistas y los miedos innecesarios que se lanzan a los ciudadanos y que no se ciñen a la realidad.

El portavoz de IU-ICV, Gaspar Llamazares, explicó que su grupo tiene una visión "crítica" de la situación actual aunque no comparte "en absoluto" la "teoría del cataclismo del PP".

Llamazares también advirtió de que IU-ICV no tiene "nostalgia del pasado" y se mostró convencido de que la próxima será una "legislatura de izquierdas", y por eso rechazó la "receta brutal" de los populares con medidas como las rebajas de impuestos, la contención de los salarios o el recorte del gasto público, que hacen que el cambio de ciclo recaiga sobre los asalariados.

Desde CC, Luis Mardones, dijo que la actual situación económica es cíclica "igual que otras anteriores", aunque insistió en la necesidad de que se adopten medidas para evitar la erosión de la renta real de los españoles.

Por último, el portavoz socialista, Diego López Garrido, consideró que ésta ha sido la legislatura "más brillante de la historia de la democracia en términos económicos y sociales", y lamentó que el PP pretende descalificar aludiendo sólo a los indicadores desfavorables del último mes.