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Domingo, 16 de Enero de 2011

El líder del PP detecta una crisis "social e institucional"

Mariano Rajoy señala que el cambio político es "una urgencia nacional"

Y. GON ZÁLEZ ·16/01/2011 - 06:00h

El líder del PP, Mariano Rajoy, ayer, en León. - EFE

"Me gustaría transmitirles algunas ideas, pocas". Así arrancó ayer Mariano Rajoy su discurso de clausura de la I Cumbre del PP en el Exterior en León. Una máxima que siguió al pie de la letra en una intervención en la que tiró de frases calcadas de sus últimas apariciones públicas. El líder del PP no llegó al tono que un día antes había empleado el ex presidente José María Aznar, cuando apuntó a que España está intervenida "de hecho" y que el Estado tal y como está ahora configurado es "inviable", pero tuvo duras críticas para la situación que atraviesa el país.

Nada más arrancar su intervención, consideró que "España vive una situación difícil". "Atraviesa una grave crisis no sólo económica, sino también social e institucional". Con este panorama como telón de fondo el líder del PP calificó de "urgencia nacional" la necesidad de cambio. Por ello, en varias ocasiones deslizó que lo mejor para España sería la convocatoria de elecciones.

Pese a que había comenzado su intervención asegurando que al PP ya no le importa ni el Gobierno ni su presidente, no faltaron las críticas al Ejecutivo. Primero, por los recortes sociales. Y después, por reformar leyes que acaban de ser modificadas. "¿Qué mensajes se mandan a los mercados que están poniendo a España en dificultades? ¿Y a los inversores?, se preguntó. El Gobierno, dijo, "no tiene más remedio que resistir donde está".

Frente a todo esto, ofreció a un PP dispuesto "siempre a construir". "Aquí caben todos. El nuestro es un proyecto para quienes creen en la España plural que figura en la Constitución, creen en el Estado de las autonomías y en un Estado central que haga las cosas sensata y razonablemente", prosiguió. Corta se quedó su alusión al Estado de las autonomías cuando un día antes Aznar le había invitado a reformarlo de manera profunda.

También se quedó a medias cuando parecía que iba a adelantar las que serían sus primeras acciones en el supuesto de gobernar. Habló de "un programa económico fijando objetivos para cuatro años". Algo, que, a su entender, "es la única forma de dar fiabilidad a los agentes económicos y sociales".