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Sábado, 15 de Enero de 2011

Túnez busca en un Gobierno de unidad la salida del caos político

La caída de Ben Alí llena de incertidumbre el proceso democrático en el país. El primer ministro acepta negociar un Gobierno de coalición con la oposición

PÚBLICO.ES/ AGENCIAS ·15/01/2011 - 14:39h

Una mujer celebra la caída del ya ex presidente de Túnez, El Abidine Ben Ali. BORIS HOVART (AFP)

Túnez oscila entre la incertidumbre y la confusión. El nombramiento del presidente del Parlamento tunecino, Feud Mebaza, como nuevo presidente interino del país, tal y como exige la Constitución del país norteafricano, supone apartar definitivamente del poder al anterior mandatario, Zine el Abidine Ben Alí, pero genera una cierta desconfianza entre los que esperan un verdadero proceso democrático para el país.

El Consejo Constitucional ha aplicado para el nuevo nombramiento el artículo 57 de la Carta Magna, que fija un periodo máximo de 60 días para esa presidencia interina, tras la cual deberán convocarse elecciones a la presidencia de la República.

Sin embargo, el del opositor Partido Democrático Progresista, Najib Chebbi, una de las figuras más críticas con Ben Alí, asegura que se ha llegado a un acuerdo con el Gobierno para celebrar en un plazo de 6 ó 7 meses elecciones presidenciales y legislativas bajo supervisión internacional.

Gobierno de unidad nacional

Asimismo, Chebbi ha anunciado que el primer ministro del país, Mohamed Ghanuchi, ha aceptado negociar la inclusión de los partidos hasta ahora excluidos del sistema político para crear una coalición de unidad nacional. "Ghanuchi ha propuesto a nuestro partido participar en la formación de un gobierno de unidad nacional que estará abierto a las fuerzas democráticas, es decir, al nuestro y a otros dos partidos", ha asegurado el opositor a la radio francesa RTL quien añadió que "el programa está claro: reformar la ley y preparar unas elecciones".

"Todos los tunecinos serán vinculados al proceso político"

Anteriormente, en un breve discurso durante el juramento de su cargo retransmitido por la televisión estatal, Mebaza anunció la confirmación de Ghanuchi como primer ministro y adelantó que la misión de éste sería la de "formar un Gobierno de unidad nacional como precisa el interés superior del país".

"Todos los tunecinos, sin excepción ni exclusión, serán vinculados al proceso político", afirmó el nuevo mandatario tunecino. Ante el presidente del Senado, Abdelal Kallel y representantes de las dos cámaras del Parlamento, Mebaza juró fidelidad a los principios constitucionales y prometió defender el pluralismo y la democracia.

Una oposición ignorada durante años

En este sentido, Mohamed Ghanuchi, ya había aceptado una propuesta de los partidos de la oposición para negociar un gobierno de coalición, según informó uno de los partidos opositores, la Unión Libertad y Trabajo. "Hemos tratado la idea de un gobierno de coalición y el primer ministro ha aceptado nuestra petición", confirmaba por la tarde el líder de la Unión, Mustafa ben Jaafar.

La oposición pide "reformar el código electoral"

La oposición política, que ha vivido durante años ignorada por los medios de comunicación y al margen de las decisiones del Gobierno despótico de Ben Alí, ahora refugiado en Arabia Saudí tras las revueltas populares de las últimas semanas, veía sin embargo poco probable que en el plazo de 60 días puedan convocarse unas elecciones que respondieran a las garantías democráticas necesarias.  Sospechaban que, debido al corto periodo de tiempo, los partidos no podrán recavar los apoyos necesarios y temen que la elecciones sigan respondiendo al mismo sistema de 'pucherazo' que ha caracterizado los comicios anteriores, informa Trinidad Deiros desde Túnez.

El secretario general del Movimiento de la Renovación (Etajdid), el único partido de la oposición tunecina con representación parlamentaria de los tres legales que existen en la región, ha demandado la ruptura definitiva con el "régimen despótico y el sistema político corrupto" de Ben Alí y ha considerado que la prioridad es "reformar el código electoral, anular todas las leyes liberticidas en vigor y formar una Comisión Nacional independiente que organice y supervise las elecciones".

A pesar de que a su llegada al poder en 1987 Ben Alí puso en marcha una nueva Constitución que establecía la elección del presidente por sufragio universal y limitada a dos legislaturas de cinco años como máximo, el mandatario se perpetuó en el poder durante 23 años, bajo fuertes acusaciones de fraude que el negó. Un poder que el dictador supo extender al ámbito económico, haciéndose con gran parte de las principales compañías del país.

Llamamiento a la democracia

"Tienen ante sí la posibilidad de un nuevo comienzo", dice Merkel 

Desde Europa se alzaron algunas voces que se limitaron a reclamar para el país magrebí la celebración de elecciones. Nicolás Sarkozy expresó en un comunicado su deseo de que éstas puedan llevarse a cabo "lo antes posible", al tiempo que informó de que se habían tomado medidas para bloquear los movimientos activos sospechosos de tunecinos en Francia.

La canciller alemana, Angela Merkel, llamó a las autoridades de Túnez a construir "una auténtica democracia" y ofreció el apoyo del gobierno de Berlín a este propósito.  "Tienen ante sí la posibilidad de un nuevo comienzo, para lo que es preciso que se garanticen los derechos fundamentales, como la libertad de prensa y de reunión", sostuvo Merkel.

En tanto, la ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, ha hecho un llamamiento para restablecer la normalidad en Túnez y a crear las condiciones para una solución por vía democrática tras los recientes disturbios que han forzado la salida del hasta ahora presidente tunecino, Zine el Abidine Ben Ali.