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Sábado, 15 de Enero de 2011

La trinchera de Contador

ÁNGEL GARCÍA ·15/01/2011 - 08:00h

Mientras buena parte del atletismo repudia sin ambages a cualquiera de los suyos relacionado con el dopaje, el ciclismo aprieta el freno de la crítica. La mayoría mira hacia otro lado o se aferra a cualquier arista para disculpar a los sospechosos. Sucede en el caso de Alberto Contador, positivo por clembuterol. La lentitud del proceso, en manos de la Federación Española desde hace dos meses, es la trinchera en la que se esconde esta vez el deporte de la bicicleta.

"Confío en Alberto, es un referente de este deporte", dice Samuel Sánchez

La lentitud con la que se está cursando la investigación es algo que Abraham Olano, director técnico de la Vuelta cuya edición 2011 fue presentada el pasado jueves en Alicante, no entiende: "En este deporte todo debe ir más rápido, que se conozca todo antes y se cumplan las sanciones, si las hay, lo antes posible. Se han dado casos en que las sanciones han llegado cuando el ciclista ya está retirado. Eso no ayuda a la limpieza".

"Es un caso que se debería resolver cuanto antes señala Samuel Sánchez, oro en Pekín para que, en caso de culpa, pueda defenderse o, si no, volver a competir". El ciclista asturiano no duda en poner la mano en el fuego por Contador: "Confío en Alberto. Lo que le sucede es algo que nos afecta a todos porque es uno de los mejores y uno de los referentes de este deporte". Alguno todavía va más allá en su apoyo al triple ganador del Tour. "Deseo que no le sancionen", confiesa Carlos Sastre

"Lo que le está sucediendo no es bueno ni para él ni para el ciclismo", abunda Igor Antón, el ciclista revelación nacional del pasado curso, quien que sostiene que "el dopaje es un problema a atajar, nosotros ya pasamos muchos controles como para no intentar erradicarlo". Sánchez, compañero de Antón en el Euskaltel, participa de sus palabras: "Es difícil que el dopaje desaparezca; hay muchos intereses creados alrededor de él y mueve mucho dinero, por eso debe haber muchos interesados en mantenerlo".

"En el caso Festina debimos plantarnos contra los controles", asevera Igor Antón

Todo el gremio ha convertido al ciclista de Pinto en un mártir del sistema. "Nosotros podemos sentirnos orgullosos de cómo funciona esto. Pasamos muchos controles, tenemos un pasaporte biológico Nos movemos con la cabeza bien alta y somos un espejo para otros deportes, para que vean cómo vamos y cómo nos entrenamos" presume Sánchez.

"Yo hago mi trabajo con lealtad hacia él y de una forma muy sensata, creo que a mí nadie me puede decir nada", sentencia Sastre. Menos categórico es Eusebio Unzué, director del MoviStar: "Quejarse no sirve porque, ¿de qué lo hacemos? No sabemos ya de qué quejarnos. Lo peor es que Contador está en el limbo, es el gran perjudicado".

Olano encuentra luces entre las sombras y apela a una mejor definición de los objetivos que se marcan: "El problema creo que es aceptar o no aceptar el dopaje. Habría que luchar con pautas más acordes, aunque sin llegar a acosar al ciclista. No tiene privacidad en ningún momento".

El ex director Joxean Fernández Matxín es todavía más radical en sus planteamientos: "Esto no se va a acabar hasta que los ciclistas digan basta, que se planten. Se tienen que decidir y ser unánimes entre ellos para no circular. De ellos mismos dependen". Antón habla de recuerdos, de cuando ni siquiera era profesional: "Hubo un momento para plantarse contra los controles y parar el sistema. Fue en el caso Festina. Se debió hacer más fuerza porque mucha culpa de lo que ahora pasa es nuestra".

Se despide Olano con una reflexión que invita a la advertencia: "No hay miedo a nada. Se corren 21 días con excesos y eso puede llevar a excederse. No se cuida la salud del deportista y eso tiene consecuencias físicas".