Archivo de Público
Sábado, 15 de Enero de 2011

"El PSC no podía resignarse ante las malas encuestas"

Montserrat Tura, candidata a las primarias del PSC para la alcaldía de Barcelona

JORDI MUMBRÚ ·15/01/2011 - 08:00h

Edu Bayer - Tura, fotografiada ayer en un balcón del Parlament de Catalunya.

Montserrat Tura, ex consellera en el Govern de Montilla, ha decidido discutir en primarias al actual alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, la candidatura para las elecciones municipales. Su gesto ha sacudido al PSC, duramente castigado en las recientes autonómicas e inmerso en un debate identitario. Tura pretende evitar la pérdida del ayuntamiento de la capital catalana, en manos del PSC desde 1979.

¿Se habría presentado a las primarias si Ferran Mascarell [el ex conseller de Pasqual Maragall fichado por Artur Mas] lo hubiera hecho, tal y como se rumoreaba antes de que aceptara la oferta para entrar en el Govern?

La situación habría sido diferente. Porque eso significaría que ya habría primarias y que se producirían esa efervescencia y debate que yo persigo. Pero se produjo algo inesperado. Ferran Mascarell ya no milita en el PSC y ahora desarrolla una labor en el Gobierno de CiU. Lo que el PSC no podía permitir era resignarse y no hacer nada en Barcelona ante las malas encuestas que nos indicaban que iba a evolucionar a peor. Es importante que la ciudadanía se dé cuenta de que sabemos leer lo que nos está diciendo. Tenemos que cambiar cosas como partido, tenemos que abrirnos a la sociedad. Debemos escuchar más, vincularnos más con la ciudadanía.

¿Pretende llenar el vacío de la vertiente más catalanista del PSC?

"El objetivo es que los barceloneses se sientan entusiastas con su ciudad"Cuando anuncié que me presentaba a las primarias dije que defiendo posiciones socialdemócratas y catalanistas. Pero en un sentido muy amplio. Me refería a la defensa de la calidad de los servicios públicos y de la ciudad hasta su último rincón y, a la vez, de la capital de Catalunya.

¿Tiene usted un valor que lo diferencie de Jordi Hereu?

Eso lo tendrán que valorar los votantes. Y quizás decidirán que no lo tengo. Soy muy consciente de que presentarse como candidata a unas primarias no quiere decir ganarlas. Pero mi gestión al frente de los hospitales, el trabajo hecho con los municipios, en la seguridad pública, en la Justicia o en la ejecución penal, y el conocimiento de las problemáticas sociales, además de la defensa de Catalunya, han dejado en mí un poso que es mi principal patrimonio.

¿Por qué ha caído la popularidad de Hereu?

A veces, cuando se crea un estado de opinión colectiva, se va retroalimentando. Y con pequeñas decisiones o rectificaciones, esta percepción va creciendo. Creo que, personalmente, Jordi Hereu es una persona excelente, tiene mi reconocimiento personal pero, por alguna razón, la ciudadanía ha ido percibiendo cierta desorientación. Seguramente, Hereu, en su interior, tiene perfectamente claro y escrito el proyecto de ciudad de Barcelona, pero por alguna razón la ciudadanía no lo acaba de leer.

¿El modelo Barcelona' está en crisis?

"Las fórmulas de los ochenta y noventa ya no sirven, tenemos que renovarnos"A veces queremos aplicar a la sociedad y, en este caso, a la ciudad de Barcelona, el mismo modelo que se hizo en los años ochenta o noventa, pero la ciudad ha cambiado, los viejos métodos no funcionan y hay que irse renovando permanentemente. La acción social que debe ejercerse en el barrio del Raval es hoy muy diferente de la que se afrontó en los años ochenta y que, afortunadamente, forma buena parte de un éxito. De lo contrario, aún habría más problemas. La proyección mundial la hemos conseguido y la marca Barcelona es más conocida que la marca Catalunya, pero tenemos que conseguir también que los ciudadanos se sientan satisfechos de Barcelona. No sólo que sea conocida en todo el mundo, sino que todos y cada uno de los ciudadanos se sientan entusiastas y la defiendan.

Usted viene de ser primero consellera d'Interior y luego de Justícia. ¿La ley y el orden van a ser sus banderas si es alcaldesa?

Los principios de legalidad y de autoridad democrática, cuando han sido concedidos por el pueblo, sirven para ejercer la autoridad con ternura cuando sea necesario y con firmeza cuando sea imprescindible. Eso se aplica para cualquier gobierno. Para el de una ciudad, también. Y por lo tanto no tengo ningún inconveniente, al contrario. Creo que la izquierda, a veces, ha hablado del tema de la autoridad con un cierto complejo y yo hablo con el pleno convencimiento de que hay que defender los derechos y exigir los deberes, y que hay que establecer que el principio de legalidad es para todos igual. No me produce ningún reparo en decir que los alcaldes son la primera autoridad de un municipio.

¿Ser mujer puede ayudarle?

Soy mujer, es evidente, pero hablo poco de ello. Es verdad que si repasamos la historia de Barcelona no encontraremos ningún responsable, ninguna primera autoridad que haya sido mujer. Aunque sólo sea por justicia histórica, estaría bien que hubiera una mujer al frente de la alcaldía.

Su decisión ha abierto una nueva vía de debate en el partido. ¿Puede tener repercusiones en el congreso del PSC previsto para otoño,y el liderazgo del partido?

"Tenemos que pensar un partido diferente, abierto y no como un búnker"Hace mucho tiempo que defiendo que hay que pensar en un partido diferente, abierto y donde la ciudadanía no tenga la sensación de que es una organización bunkerizada. Y lo seguiré defendiendo en el próximo congreso. Ojalá seamos capaces de hacer unas primarias que sean ejemplo de eso. El próximo congreso está en estos momentos en fase de gestación y debe incorporar nuevas fórmulas de hacer política diferente. No sólo sobre la ponencia política sino también cómo nos relacionamos con el resto de la sociedad, cómo conseguimos que no nos vean como algo segregado y aislado.

¿Siente que está tirando del carro del partido?

Sí. A veces se me hace difícil permanecer inactiva cuando veo que el partido tiene problemas y entonces tiendo a implicarme hasta el punto de que la responsabilidad que acabo asumiendo es importante. Pero no entiendo la militancia de otra manera que no sea así. No puedo mirar desde un despacho tranquilamente cómo evolucionan las cosas sin intentar implicarme.

¿Y su objetivo último, cuál es?

Ser alcaldesa de Barcelona el día 22 de mayo.