Jueves, 10 de Enero de 2008

Estabilidad de los tipos en el 4% e inyecciones de liquidez

El BCE ha optado por la prudencia ante la incertidumbre. Aumentará el efectivo en el mercado, al igual que la Reserva Federal de EEUU.

AGENCIAS ·10/01/2008 - 19:06h

Jean-Claude Trichet, en una imagen de archivo. EFE

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido optar por la prudencia y mantener los tipos de interés en el 4%, ante la incertidumbre que presenta el panorama financiero.

La crisis del mercado del crédito provocada por el desplome del sector 'subprime' norteamericano ha hecho que, por el momento, la institución decida mantener el precio del dinero estable en espera de la evolución de los mercados financieros, a pesar del incremento de la inflación.

 

El presidente, Jean-Claude Trichet, ha advertido, no obstante,  de que la entidad está dispuesta a actuar preventivamente contra las presiones inflacionistas. Eso significa que podría subir los tipos de interés para que la elevada inflación no se transforme en subidas salariales e incrementos de los precios.

Pese al duro tono de las declaraciones del presidente del BCE, los expertos descartan que la entidad vaya a restringir su política monetaria en los próximos meses.

Una subida de las tasas contribuiría a frenar la inflación de la zona del euro, que en diciembre se situó en el 3,1%, pero el BCE carece actualmente de margen de maniobra ya que la crisis financiera, que ha encarecido los créditos, podría perjudicar el crecimiento económico.

Además de mantener el precio del dinero, el BCE ha mantenido en el 3% la facilidad de depósito, que marca la remuneración del dinero, así como la facilidad marginal de crédito, que establece el tipo al que presta dinero a los bancos europeos, y que queda situada en el 5%.

El caballo de batalla de la inflación 

Trichet dijo que el BCE no tolerará que la elevada inflación actual, por el encarecimiento del petróleo y de algunos alimentos, cree efectos de segunda vuelta. El IPC provisional de diciembre se situó en el 3,1%, y aunque el organismo esperaba un repunte de la inflación a finales de año, el dato se sitúa 1,1 puntos por encima del objetivo oficial, del 2%.

El Banco Central tiene que dejar claro inequívocamente que hará frente a una situación así, "incluso, cuando la incertidumbre para la coyuntura es alto", según Michael Schubert , analista de Commerzbank.

Por ello la dureza del tono empleado por Trichet es mucho menos decisivo para las próximas decisiones sobre los tipos de interés que nuevas informaciones sobre la actividad económica y la inflación, concluye.

El Banco de Inglaterra también dejó inalterados los tipos de interés en el 5,5%, mientras los mercados financieros prevén que la Reserva Federal estadoundense recorte de nuevo las tasas, actualmente en el 4,25%.

Sequía monetaria 

El BCE interrumpió la restricción de su política monetaria el pasado año tras el surgimiento de la crisis de crédito, por la escasez de liquidez que ha generado el impago de las hipotecas de alto riesgo estadounidense ('subprime').

La escasez de liquidez en los mercados de dinero ha disparado los tipos de interés interbancarios, lo que tiene un efecto similar a si el BCE subiera su tasa rectora.

Trichet anunció también una nueva inyección de liquidez en dólares conjunta con la Reserva Federal estadounidense para el mes de enero, que será similar a la ejecutada en diciembre.

Pese a no bajar las tasas, el banco europeo ha combatido la escasez de efectivo con numerosas inyecciones de liquidez extraordiarias, una de ellas conjunta con otros cuatro bancos centrales.

Posibles recortes de tipos en la eurozona

En este contexto, cada vez parece más probable que puedan aplicarse recortes del precio del dinero durante 2008 debido al posible impacto de la recesión estadounidense y de la crisis financiera en la economía comunitaria, y a pesar del repunte de la inflación.

Según el analista del departamento de análisis de Caja Madrid, Juan Antonio Cabrera, a pesar de que se sigue manteniendo la previsión de tipos estables en el 4% durante 2008, han aumentado los riesgos sobre la economía de la eurozona, lo que podría hacer que el BCE cambie el guión y comience a aplicar recortes "una vez finalizada la primavera".

Cabrera estima que tras los últimos datos de empleo en EEUU, la desaceleración de la economía norteamericana es inminente, lo que "de una manera u otra tendrá impacto en la economía de la eurozona".