Archivo de Público
Viernes, 14 de Enero de 2011

Estudio asocia los antiepilépticos con más fracturas óseas

Reuters ·14/01/2011 - 16:30h

Por Lynne Peeples

Los adultos mayores que usan ciertos antiepilépticos corren más riesgo de sufrir una fractura de muñeca, cadera o columna, según un estudio efectuado en Canadá.

Los autores hallaron que los usuarios de todos menos uno de los 15 antiepilépticos más comunes estudiados tenían más posibilidad (entre un 25 y un 200 por ciento) de sufrir una fractura que los pacientes que no utilizaban esos fármacos.

Mientras que el estudio no refleja riesgos absolutos, un tercio de las mujeres y un quinto de los hombres de 50 años sufre fracturas por el debilitamiento óseo, u osteoporosis, según la Fundación Internacional de la Osteoporosis.

La autora principal, doctora Nathalie Jette, de la University of Calgary en Alberta, recomendó que los adultos mayores tratados con antiepilépticos intenten mejorar su salud ósea. Para eso, dijo, deberían dejar de fumar, reducir el consumo de alcohol, hacer más ejercicio y tomar calcio y vitamina D.

"El estudio no confirma que los antiepilépticos causen fracturas", dijo Jette a Reuters Health.

La investigación incluyó a más de 15.000 mayores de 50 años que se habían fracturado la muñeca, la cadera o la columna, y un grupo de más de 47.000 adultos sin fracturas (grupo de control).

Entre el 2 y el 5 por ciento de esas personas tomaba antiepilépticos (carbamazepina -Tegretol-, clonazepam -Klonopin-, gabapentina -Neurontin-, fenobarbital -Luminal-, fenitoína -Dilantin- y ácido valproico -Depakote-).

La posibilidad de sufrir una fractura era mayor en los pacientes tratados con fenitoína y carbamazepina, mientras que el ácido valproico fue el único sin relación con un aumento del riesgo óseo, publica el equipo en Archives of Neurology.

Esas diferencias se mantuvieron tras considerar otros factores, como los ingresos, el uso de atención domiciliaria y otras enfermedades, incluida la diabetes.

El riesgo promedio de sufrir una fractura fue superior en los pacientes tratados con más de un antiepiléptico.

Se desconoce cómo los antiepilépticos debilitan los huesos. Para el equipo, es posible que influyan en el uso que el organismo hace de la vitamina D o la absorción del calcio.

FUENTE: Archives of Neurology, enero del 2011