Archivo de Público
Viernes, 14 de Enero de 2011

Bomberos con contrato de exclusividad

Una productora rueda en Haití el reencuentro entre unos rescatadores españoles y una víctima

SUSANA HIDALGO ·14/01/2011 - 08:44h

Los bomberos de Valladolid que rescataron a Redji.

La imagen más buscada estos días en Haití es la del reencuentro, un año después del terremoto, entre rescatadores y rescatados. Es lo que persiguen la mayoría de los medios de comunicación que abarrotan estos días las calles de Puerto Príncipe: el momento del abrazo entre víctimas y miembros de los servicios de emergencia, en su mayoría extranjeros. Tres bomberos de Castilla y León están estos días en Puerto Príncipe para reencontrarse con Redji, un niño de tres años al que hace uno sacaron de los escombros tras permanecer dos días encerrados.

La foto del bombero Félix del Amo cogiendo al niño fue portada de los medios internacionales y el presentador de la CNN Larry King la mantuvo como imagen de su programa durante varias semanas. Es la imagen que encabeza también el especial de este diario sobre Haití en Internet. Félix no ha venido a Haití. De los siete bomberos de Castilla y León que ayudaron en el terremoto hasta Puerto Príncipe se han trasladado tres: Paco Rivas, Oscar Vega (el que sacó al niño de los escombros y se lo entregó a los brazos de Félix) y Eugenio Blanco. Una productora, Six Birds, les ha pagado el viaje, les ha propiciado el encuentro y les ha hecho firmar un contrato de exclusividad para que no revelen dónde está el crío. "Queremos preservar la intimidad del menor de los medios de comunicación", señaló un portavoz de la productora, que sí que, en cambio, ha distribuido sus propias fotos del menor.

Rescate de RedjiLos bomberos prefieren mantenerse al margen de la polémica y, sin revelar dónde está el pequeño, sí que dan detalles del encuentro, que se produjo el martes pasado. "Le hemos visto justo el día en el que cumplía tres años, Redji está estupendo, es genial, muy cariñoso. Es la gran diferencia respecto a todo lo que vimos el año pasado, que por lo menos hemos podido celebrar algo", explicó Paco Rivas. Óscar, el bombero que le sacó de entre las ruinas, estaba muy emocionado. "No me ha reconocido, lógico, es muy pequeño", señaló el bombero. La familia del niño perdió su casa y después de vivir en uno de los campamentos ha logrado reubicarse en un edificio. El padre conserva su empleo en la banca, pero cobrando una miseria.

Los tres rescatadores también han acudido al lugar donde hace un año tuvieron que abandonar a otra niña en medio de su rescate. Cuando casi ya la tenían recuperada, los cascos azules que les escoltaban les obligaron a dejar la zona por motivos de seguridad. Nunca más supieron de la pequeña. "Ese fue nuestro mayor sinsabor de todo el terremoto, todo el año le hemos seguido dando vueltas a la cabeza", concluyeron los bomberos.