Archivo de Público
Viernes, 14 de Enero de 2011

Premio a la ambición

El Almería supera a un triste Depor (1-0)

ÁNGEL GARCÍA ·14/01/2011 - 01:00h

 

Lotina sueña poco. Tampoco parece, por su rácana exposición, que esté para muchos fastos en ese aspecto. Lo que queda de su historia copera, el de Meñaka lo malinterpreta. Y es que el Depor dejó de ser grande cuando pasó a alimentarse a sorbos, cuando sus bocados se centraron en cimentarse desde atrás olvidando la imaginación. Por eso, sin centro del campo, depende de pelotazos y de inspiración. A falta de lo segundo, merodean con el balón, levantan la vista y apuran algún signo sin dar más señales. De reojo, el banco lo sujeta Valerón. Paradojas de una táctica ahorradora que buscará intereses en la vuelta.

Lo peor, por autoestima, es no dañar. Oltra sabe que a los suyos se les lastima cuando se les muerde atrás, por eso buscó ayudas con dos pivotes análogos que apenas sufrieron, es más, saludaron en más ocasiones a Manu que a su meta. Porque el partido no estiró mucho su argumento hasta que se alcanzó el gol. El efecto conseguido detonó los ánimos. Despertó, coloso, el Almería para comenzar a saborearse con el balón. El bocado sobre los gallegos fue tremendo en el centro del campo. De aparecer lo justo, a desaparecer haciéndose sitio en la construcción de la muralla sobre Manu. Tanto le cercaron que dejaron resquicios. Por uno de ellos se coló, en pleno lío, el lateral Míchel para emborracharse de balón cuatro minutos después. Menos mal que el descanso llamó a la puerta de los de Lotina.

Valerón, media hora

Recapacitó el entrenador vasco para darle minutos a Valerón cuando se cumplía el cuarto de hora del regreso. Fue oportunista porque de marcar cinco minutos antes Lassad en un remate que se fue al palo, es seguro que seguiría criando hastío en el banquillo.

Nacía al partido el Deportivo tras su miserable paseo a base de actitud y garra en la presión, algo olvidado hasta entonces. Pero el Almería, en su mejor versión copera, satisfizo su ego dando a Piatti el protagonismo que asume con metros y balón, con un juego vertical que enmudeció, con contras, al Deportivo. Ulloa o el canterano Jonathan advirtieron de una tensión que nunca desfalleció en los de Oltra. Incluso el valenciano ofertó a Pellerano, tras seis meses de baja por lesión, la oportunidad de sentirse válido para una causa que está alejada de la Copa.