Archivo de Público
Jueves, 13 de Enero de 2011

La fiscal pide cárcel para la pareja del PP y el PSOE que se agredió

Una orden de alejamiento les obligó a posponer la boda prevista para octubre

FRANCISCO ARTACHO ·13/01/2011 - 01:00h

Palacio de Justicia de Cádiz.

Hartos de tanta frivolidad y sobrepasados por la atención y acoso mediático". Así se sienten, según fuentes cercanas al caso, María Teresa C.B, de 25 años, y Antonio Malia, de 30, una pareja que el pasado mes de septiembre se enzarzó en una acalorada discusión dentro de su vivienda de la localidad gaditana de Barbate que terminó en agresión mutua. Él era entonces concejal socialista del Ayuntamiento de Barbate, mientras que ella es afiliada a Nuevas Generaciones del Partido Popular. Ninguno de los dos interpuso nunca denuncia alguna, pero la situación se les fue de las manos porque el fiscal actuó de oficio tras conocer los hechos.

Ayer, los dos se sentaron en el banquillo de los acusados del juzgado de lo penal número 4 de Cádiz, acusados de un delito de malos tratos en el ámbito familiar. La pareja se acogió a su derecho de no declarar, al igual que hicieron en el juicio rápido celebrado el 27 de septiembre por el mismo hecho. Sus respectivos abogados pidieron la absolución, pero la fiscal, que actúa de oficio en este caso, mantiene la petición de un año de cárcel para cada uno. El caso quedó visto para sentencia, después de que el juez tomara declaración a cuatro testigos: dos policías locales, la médico que atendió a la pareja y un vecino.

Ambos dicen estar "sobrepasados por la atención y el acoso mediático"

Desde que ocurrió la pelea, recae sobre los dos jóvenes una orden de alejamiento, que les impide acercarse a más de 200 metros o mantener comunicación. La misma orden impidió que celebraran su boda, programada para el mes de octubre. La pareja tiene una hija de seis meses. Sobre si siguen manteniendo relación, fuentes consultadas por este periódico aseguran que "se limitan a cumplir con la orden de alejamiento".

Fotos robadas

La antagónica filiación política de ambos nada tuvo que ver en la pelea, pero fue el detonante para que el caso haya levantado una enorme expectación que ayer les obligó a abandonar los juzgados por una puerta trasera para evitar las cámaras. Además, diferentes medios han venido utilizado desde la pelea fotos de sus perfiles en la red social Tuenti, y la pareja estudia emprender acciones legales por considerarlo un delito contra su honor, intimidad y propia imagen. "En cuanto él entregó su acta de concejal dejó de ser un personaje público, por lo que esto no debe interesar ya a nadie, sólo es puro morbo", aseguran las citadas fuentes, que añaden que si son condenados, los dos jóvenes recurrirán.