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Martes, 11 de Enero de 2011

Tratamiento de tuberculosis latente es riesgoso en los mayores

Reuters ·11/01/2011 - 17:32h

Por Amy Norton

Los adultos mayores tratados por una infección inactiva de tuberculosis (TB) pueden correr alto riesgo hepático por la medicación.

Un equipo de Canadá halló entre los residentes de Quebec tratados por la llamada TB latente durante seis años, que los mayores de 65 eran más propensos a ser hospitalizados por daño hepático: un 2,6 frente a un 0,2 por ciento de los adultos mayores sin TB latente, según publica Canadian Medical Association Journal.

Estos resultados sugieren que los médicos deberían comparar cuidadosamente las ventajas y desventajas del tratamiento de la TB latente en los mayores de 65 años.

La TB es una infección bacteriana grave, potencialmente fatal, que ataca los pulmones. La bacteria Mycobacterium tuberculosis se transmite a través de las gotitas de saliva.

En la mayoría de los casos, el sistema inmune puede impedir que la bacteria crezca y se disemine. Esas personas no se enferman ni transmiten la infección, aunque la bacteria permanece inactiva en el organismo. Esto es lo que los médicos llaman infección latente.

A veces, la TB latente se activa. Los grupos de riesgo son las personas con el sistema inmune debilitado, por ejemplo, por el VIH o ciertos fármacos inmunosupresores para tratar el cáncer o enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoidea o la enfermedad de Crohn.

A esas personas se les ofrece un tratamiento con isoniazida durante seis a nueve meses. El daño hepático es un efecto adverso de ese fármaco, pero no existen estudios poblacionales sobre la frecuencia con la que el medicamento causa problemas hepáticos.

"El objetivo del estudio fue cuantificar el riesgo. Pudimos obtener una idea del mundo real para darle información a los pacientes", dijo el doctor Benjamin A. Smith, de la McGill University, en Montreal.

Smith agregó que, "por definición, las personas con TB latente están bien, por lo que debemos asegurarnos de que los beneficios del tratamiento vayan a superar los riesgos".

Junto con los principales factores de riesgo de reactivación de la TB, como la quimioterapia y el VIH, existen otras condiciones favorables para la bacteria. La diabetes y la enfermedad renal avanzada, por ejemplo, afectan el sistema inmune y esto podría reactivarla.

Esos trastornos, tan comunes en los adultos mayores, son factores de riesgo relativamente menores de reactivación de la TB. "En un paciente de 20 años, la preocupación por el daño hepático es menor que en uno mayor de 65 años, en el que todo se complica más", agregó.

El equipo analizó los registros oficiales de salud de 7,7 millones de residentes de Quebec: 9.145 habían recibido tratamiento contra la TB latente entre 1998 y el 2003. Los autores compararon a cada uno con dos personas de la misma edad y sexo sin el tratamiento.

Cuarenta y cinco pacientes tratados por la infección latente fueron hospitalizados por daño hepático. El diagnóstico típico fue hepatitis no infecciosa (inflamación hepática no viral). De esas hospitalizaciones, 22 fueron en mayores de 65 años.

Tras considerar enfermedades como cáncer, diabetes e insuficiencia renal, el equipo halló que el grupo tratado por TB latente seguía siendo seis veces más propenso que el grupo no tratado a ser hospitalizado por daño hepático.

También hubo una tasa levemente alta de internaciones en el grupo de entre 36 y 65 años, pero el tratamiento no estuvo asociado claramente con el aumento de ese riesgo.

Se estima que un tercio de la población mundial es portadora de TB latente, en especial en Rusia, India, China, Africa subsahariana y algunos sitios de Sudamérica. En Estados Unidos, entre 10 y 15 millones de personas tienen la infección inactiva.

FUENTE: CMAJ, online 10 de enero del 2011