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Martes, 11 de Enero de 2011

G. Bretaña busca simplificar y acelerar la investigación clínica

Reuters ·11/01/2011 - 15:18h

Por Kate Kelland

Gran Bretaña dijo el martes que buscará implementar planes para simplificar el sistema de regulación de la investigación clínica del país, con el fin de reducir la burocracia y hacer que las innovaciones médicas estén disponibles más rápidamente para los pacientes.

En un informe bienvenido por la industria farmacéutica, la Academia de Ciencias Médicas (AMS) propuso la creación de una nueva Agencia de Investigación de la Salud, que actuaría como única fuente de todas las autorizaciones necesarias para la investigación clínica.

"El ámbito regulatorio (...) para la investigación médica en el Reino Unido ha sido totalmente agobiante. En los últimos 10 años se han impuesto cada vez más medidas regulatorias (...) y el efecto acumulativo ha sido devastador", dijo Michael Rawlins, jefe del grupo de la AMS que diseñó el plan.

El informe y la propuesta de una agencia británica de investigación única fueron respaldados por grupos industriales y entidades benéficas, y el ministro de Salud, Andrew Lansley, respondió inmediatamente señalando que el Gobierno "evaluará cuidadosamente cómo implementarla".

"El (...) informe apunta a la simplificación bajo una agencia de investigación en salud que vuelva más eficientes y coordinados los procesos de regulación y gobernanza", indicó en un comunicado.

La planeada Agencia de Investigación en Salud incorporaría al actual Servicio Nacional de Investigación en Etica, así como también otros seis cuerpos de revisión ética, y brindaría un centro único para el asesoramiento y aprobación vinculado con el tema.

También incluiría un nuevo servicio nacional responsable de los permisos para ensayos y estudios dentro del Servicio Nacional de Salud (NHS), reduciendo la necesidad de que los investigadores tengan que obtener aprobación en cada autoridad local por separado.

Rawlins dijo que un ambiente fértil para la investigación médica es vital para la salud y riqueza británica, pero añadió que el actual sistema engorroso para obtener la aprobación de los estudios está impidiendo a los pacientes contar con un rápido acceso a nuevas medicinas, además de dañar la salud pública.

Según el informe, Gran Bretaña ha creado casi un cuarto de las 100 principales medicinas del mundo. Pero datos recientes muestran un deterioro en la participación británica en la actividad global de investigación clínica.

La Asociación de la Industria Farmacéutica Británica (ABPI) recibió con buenos ojos los planes e instó a los ministros a actuar rápidamente para ponerlos en práctica.