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Miércoles, 12 de Enero de 2011

Un viaje al infierno de hielo

En este 2011 se cumplen 100 años de la Expedición de Amundsen al Polo Sur.

PÚBLICO ·12/01/2011 - 08:05h

Fridtjof Nansen y Roald Amundsen

Este 2011 celebra Noruega el Año Nansen Amundsen, cuando se cumplen 150 años del nacimiento del famoso explorador polar Fridtjof Nansen y el centenario de la expedición al Polo Sur del noruego Roald Amundsen a bordo del Fram.

Son cien años que han seguido alimentando la curiosidad de todos aquellos a los que aún fascinan las exploraciones en tierras desconocidas y empujando incluso a nuevos exploradores a la gran aventura de sus vidas.

Y gracias a las notas y los relatos de los viajes de ambos exploradores, hoy en día, podemos seguir paso a paso, desde el sillón de nuestra casa, las numerosas aventuras árticas y antárticas de Nansen y Amundsen a bordo del buque Fram.

Roald Amundsen, explorador noruego nacido en Borge, planeó, como idea inicial, una expedición al Polo Norte a bordo del Fram, propiedad de Fridtjof Nansen. Pero sus planes se desbarataron al enterarse de que el norteamericano Robert Peary ya había llegado allí, aunque años después el éxito de dicha expedición fue puesto en duda.

Amundsen, entonces, viró su objetivo hacia el Polo Sur. Y prefirió ser precavido y no comunicó hasta varios días después el nuevo rumbo de la expedición, debido a que su rival más directo, el inglés Robert Falcon Scott, estaba preparando su segundo intento de alcanzar el Polo Sur. Pero a pesar de la rapidez en la reorientación del viaje y los preparativos, la noticia se difundió con la misma velocidad. Tras conocerla, Scott aceptó el desafío y decidió emprender la expedición sin apenas tiempo, algo que al final le acabó pasando factura.

El 14 de diciembre de 1911 Amundsen
y sus compañeros alcanzaban
la meta soñada:
la Conquista del Polo Sur.

El 14 de diciembre de 1911 Amundsen y sus compañeros alcanzaban la meta soñada: la Conquista del Polo Sur. Y levantaron en pleno polo su campamento, al que llamaron Polheim. En su interior dejó una carta como testimonio de su logro, en el caso de que su viaje de vuelta no tuviera éxito. 35 días después Scott alcanzaba el mismo objetivo, pero debido a la escasez de víveres y la precipitada organización de su expedición, el líder inglés y su tripulación perecieron en el camino de vuelta a casa.

Así pues, Roald Amundsen se convirtió en el mejor explorador polar de todos los tiempos y su afán por alcanzar nuevas metas no cesó. Sus expediciones han aportando a la ciencia datos de vital importancia, así como observaciones metereológicas, oceanográficas y del magnetismo terrestre.

Roald Amundsen fue el primero del mundo en explorar el Polo Sur. Y acaso sea el más famoso, pero él es sólo uno de entre alguno de los grandes exploradores polares noruegos. Børge Ousland cruzó el continente Antártico en solitario; Erling Kagge fue el primero en el mundo en ir a los dos polos y en subir a la cima del Everest; Fridtjof Nansen fue el primero en cruzar Groenlandia... Si Amundsen alcanzó el Polo Sur el 14 de diciembre de 1911, 85 años después cruzaría Børge Ousland la Antártida en solitario.

Aunque estas expediciones, con el paso del tiempo, han ido evolucionando sin que por ello dejen de tener su dosis de peligro y su aura de aventura. Porque si Amundsen iba cubierto con piel de foca, Ousland y Kagge, utilizaron prendas de Gore-Tex. Si Amundsen determinaba su posición sirviéndose de un reloj, un calendario y un sextante, y tuvo que inventar sus propios métodos para medir distancias -llegó a utilizar una rueda de bicicleta fijada a un trineo-, Kagge y Ousland llevaron GPS y usaron comunicaciones vía satélite para determinar su posición exacta. Si Amundsen utilizó pesados trineos de madera tirados por perros, los que Ousland usó sólo pesaban seis kilos...

Roald Amundsen pasó temporadas viviendo con los esquimales para aprender métodos de supervivencia en el medio ártico. Mientras que Ousland hizo experimentos con diferentes métodos para entrenar el cuerpo para absorber grasa. Y los alimentos estaban liofilizados y sólo se necesitaba añadirles agua.

En el Museo Fram y el Museo del Esquí en Holmenkollen, ambos en Oslo, podrás revivir estas expediciones y ver de cerca muchos de los instrumentos y del equipo que llevaban consigo estos intrépidos y románticos exploradores.

Para más información sobre Noruega
www.visitnorway.es