Archivo de Público
Domingo, 9 de Enero de 2011

Los cuatro millones de niños olvidados de Haití

Unicef denuncia que son víctimas de la falta de igualdad en el acceso a los servicios básicos y subraya que hay problemas institucionales previos al seísmo

EP ·09/01/2011 - 17:56h

Una mujer, con su hijo, enfermo de cólera. REUTERS / Allison Shelley

Los cuatro millones de niños de Haití siguen siendo víctimas de la falta de equidad en el acceso a los servicios básicos de agua, saneamiento, atención de la salud y educación, y carecen de protección contra la enfermedad, la explotación y las condiciones de higiene un año después del potente terremoto que devastó el país el 12 de enero, según ha denunciado este viernes el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF).

Actualmente más de un millón de personas -de las cuales aproximadamente 380.000 son menores- viven aún hacinadas en campamentos improvisados erigidos tras el terremotodo. Según la agencia de la ONU, que ha publicado hoy su informe Los niños y niñas de Haití: un año después. El largo camino del socorro a la recuperación, aunque las actividades de ayuda y recuperación de los haitianos y la comunidad internacional han sido extraordinarias "el proceso de recuperación apenas está comenzando".

"Son sobre todo los niños quienes han sufrido y siguen sufriendo enormemente a causa de las emergencias sucesivas que se produjeron en 2010, y todavía no han podido disfrutar plenamente de su derecho a la supervivencia, la salud, la educación y la protección", ha lamentado la representante de UNICEF en Haití, Françoise Gruloos-Ackermans.

"Haití plantea enormes problemas institucionales y sistémicos que son anteriores al terremoto, y cuya resolución requiere más de una respuesta de emergencia", ha reconocido la responsable, para quien "esto hace que sea más importante que organizaciones como UNICEF se centren en establecer y reforzar intervenciones estructurales que preparen adecuadamente a este país y a sus habitantes para el futuro".

Según la agencia de Naciones Unidas, el agua, el saneamiento y la higiene estaban en declive antes del 12 de enero, ya que sólo el 19 por ciento de las personas tenía acceso a servicios de saneamiento básico en 2006, en comparación con el 29 por ciento en 1990.

Respuesta a la emergencia

En respuesta a la emergencia, UNICEF ha instalado más de 11.300 letrinas que dan servicio a más de 800.000 personas. Si bien sigue habiendo problemas con el agua y el saneamiento, UNICEF está trabajando para ayudar a implementar soluciones sostenibles que incluyen invertir en los sistemas de agua y centrarse en el saneamiento gestionado por las propias comunidades, explica la agencia humanitaria en un comunicado.

Asimismo, además de trabajar en campañas de vacunación de urgencia y de distribución de alimentos entre otros, la agencia de la ONU ha estado especialmente activa en la reunificación familiar. En este sentido, hasta la fecha se ha logrado inscribir a 4.948 niños separados de sus familiares por el seísmo y reunir con sus familias a 1.265.

En el ámbito infantil, UNICEF ha trabajado con sus socios locales e internacionales para la creación de 369 espacios amigos de la infancia para cerca de 95.000 niños en las zonas afectadas por el terremoto y ha contribuido a que 720.000 niños pudieran reanudar sus clases, y, en algunos casos, asistir a la escuela por primera vez.

La mitad de los niños, sin escolarizar

Sin embargo, lamenta la agencia humanitaria, más de la mitad de los niños de Haití no están escolarizados y la limpieza de escombros y los problemas de propiedad de la tierra dificultan la construcción de escuelas. Además, el terremoto puso de relieve problemas estructurales profundamente arraigados que sufren los niños de Haití, incluida la desnutrición crónica, que afecta a uno de cada tres niños menores de cinco años.

En este ámbito, UNICEF colabora con sus aliados en el suministro de suplementos nutricionales para abordar las necesidades concretas de los niños y sus madres.

Por otra parte, debido al brote de cólera en curso, UNICEF está proporcionando más de 10,9 toneladas de cloro y más de 45 millones de tabletas de depuración del agua para garantizar el abastecimiento de agua potable a 3 millones de personas en la capital y los pueblos aledaños.

Mucho por hacer

"Hemos visto resultados en el último año, pero sigue habiendo deficiencias importantes y queda mucho por hacer en colaboración con Naciones Unidas, las ONG, el sector privado, la sociedad civil y los aliados del Gobierno para asegurar que estamos cumpliendo nuestros compromisos con los niños y las mujeres, incluyendo el compromiso de resolver la situación de las personas que siguen desplazadas por el terremoto y de los habitantes de las zonas rurales que luchan para satisfacer sus necesidades cotidianas", ha subrayado Gruloos-Ackermans.

"Los niños haitianos tienen derecho a crecer con educación, nutrición, agua potable y un saneamiento seguro; tienen derecho a estar libres de la explotación y la enfermedad, y creemos que con apoyo y compromiso, es posible plantar las semillas para la recuperación y el desarrollo y lograr estos objetivos", ha confiado.

Respuesta española

En otro orden de cosas, según ha informado hoy UNICEF, 98.000 personas, empresas y otras entidades privadas, cajas de ahorros y administraciones autonómicas y locales han aportado 11,9 millones de euros al trabajo de esta agencia de la ONU para paliar los efectos de la emergencia sobre la población y para la recuperación del país caribeño.

Las 98.000 donaciones privadas han supuesto más de diez millones de euros y, por parte de administraciones autonómicas, ayuntamientos y cajas de ahorros, UNICEF ha recibido más de 1,8 millones de euros para sus programas en Haití, ha precisado la entidad.

A estas aportaciones se sumaron diez millones de euros que el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha destinado a los programas de UNICEF para cubrir las necesidades de la infancia en Haití y para abordar una recuperación a largo plazo que garantice el acceso de los niños haitianos a derechos tan básicos como la supervivencia, la salud, la educación y la protección.