Martes, 2 de Octubre de 2007

Dos amigos que se conocieron a mitad de camino

Homínidos de África y perros de Asia confluyeron en sus migraciones

J. Y. ·02/10/2007 - 20:18h

Un licaón. AARON LOGAN

Hay quien asegura que las amistades más duraderas se forjan durante los viajes. Al menos, en lo que respecta a la vieja camaradería entre humanos y perros, la afirmación no puede ser más cierta. Lo corrobora un estudio del paleontólogo Bienvenido Martínez Navarro, de la Institució Catalana de Recerca i Estudis Avançats (ICREA).

A instancias del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES), que dirige el investigador y codirector de Atapuerca, Eudald Carbonell, Martínez ha estudiado las colecciones de fósiles del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de Pekín (China).

Vidas cruzadas

Analizó muestras de la transición del Plioceno al Pleistoceno –hace entre 2,5 y 0,8 millones de años– con el objetivo de determinar cómo era el entorno natural que encontraron los primeros homínidos al llegar a Asia desde África, si la vegetación era abundante, si llovía o si el clima era caluroso.

Según informa el IPHES, entre los ejemplares examinados se encontró la misma especie de antecesor del licaón –o perro salvaje africano–, que está presente en Europa y África.
El trabajo de Martínez concluye que este primitivo cánido, Lycaon lycaonoides, es oriundo de Asia,y emprendió la migración hacia África hace unos 1,8 o 1,9 millones de años, en la misma época en que los homínidos abandonaban este continente en dirección a Eurasia.

En algún lugar, durante el camino, ambas especies se encontraron. Fue el principio de una hermosa amistad.