Archivo de Público
Sábado, 8 de Enero de 2011

Rajoy temió que Cascos ganara en un congreso

El ex ministro pretendía ser elegido por los militantes

YOLANDA GONZÁLEZ ·08/01/2011 - 08:00h

Rajoy, Francisco Álvarez-Cascos y José María Aznar, en una imagen de 2003.

La "disponibilidad", ya frustrada, de Francisco Álvarez-Cascos a liderar el proyecto del PP en Asturias llevaba pareja el requisito de la convocatoria de un congreso extraordinario que le escogiese. La idea nunca gustó en la dirección nacional del partido, que se amparó en lo "antiestatutario" de esta petición para dar luz verde al cónclave. Hace unos meses, en un momento en el que la movilización del partido en el Principado a favor del ex ministro era importante, Rajoy descartó esta petición por miedo a que Cascos acabara ganando y, con ello, se legitimara al sector que llevaba dinamitando la vida del partido desde el congreso regional de noviembre de 2008.

En esta cita, Ovidio Sánchez, líder de los conservadores asturianos, se hizo con la presidencia del partido al vencer con el 61% de los votos a Juan Morales (38%), ahora fuera del partido y candidato de Independientes por Asturias (Ideas). Desde esta fecha, los enfrentamientos entre los partidarios de Sánchez y sus críticos no son un secreto.

"Cascos se queja de que no se ha respetado la voluntad de los militantes. Él y sus partidarios querían ahora ganar lo que los rivales de Sánchez no lograron en el congreso regional", explican en la dirección nacional. "Eso sí que va en contra de los estatutos, porque en este partido los congresos regionales no nominan candidatos, sino presidentes provinciales", aclaran.

No obstante, la práctica más habitual en el partido presidido por Mariano Rajoy es la de que el presidente regional de la formación acabe siendo designado candidato por el comité electoral nacional. Se trata de algo que en Asturias no ha ocurrido porque Sánchez ya anunció en noviembre de 2011 que no repetiría como candidato al Principado.

Sin integración

Cascos ha justificado siempre su petición de congreso en la necesidad de dar peso a las bases. Pero no son pocos en el PP los que pusieron en duda las palabras del ex titular de Fomento. "Los enfrentamientos entre Cascos y algunos sectores del partido en Asturias son conocidos por todos", destaca un dirigente, que se pregunta que si de haber ganado en un cónclave, el ex hombre fuerte a Aznar hubiese apostado por la integración. "Lo dudo", se responde a sí mismo.

No es una opinión aislada. "Cascos habría aterrizado en Asturias cortando cabezas", resume un diputado.

También está extendida la opinión que apunta al "oportunismo" del ex vicepresidete de Aznar. "Si quería haber sido candidato, que se hubiese presentado al congreso que el PP asturiano celebró en 2008. Ahora no vale querer volver a la primera línea de la política cuando las encuestas son favorables al partido", reflexiona un dirigente regional.

Sin apoyo

Mientras, en la dirección regional del PP asturiano consideran que los casquistas tenían imposible ganar un cónclave pese a la "marea" de apoyos con la que decía contar el ex secretario general de la formación. "No habrían contado con el respaldo de la militancia. De hecho, no lo plantearon en los órganos internos pertinentes , tal y como figura en las normas internas que rigen el partido", recuerdan.

Según los estatutos del PP aprobados en el XVI congreso nacional celebrado en junio de 2008 en Valencia, "la celebración del congreso extraordinario exige debate previo, fijado en el orden del día de la junta directiva correspondiente y resolución final de convocar adoptada por la mayoría de dos tercios de los componentes de aquella".