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Viernes, 7 de Enero de 2011

Faltan pruebas sólidas sobre efectividad de masajes en autistas

Reuters ·07/01/2011 - 17:20h

Por Amy Norton

El masaje se transformó en una terapia alternativa bastante popular para el autismo, pero sólo hay pruebas limitadas que sugieren su efectividad.

Un equipo afirma que algunos estudios hallaron beneficios, como en las habilidades sociales y del lenguaje, pero las muestras pequeñas de pacientes y otros problemas debilitan las pruebas.

Los desórdenes del espectro autista (DEA) son un grupo de trastornos del desarrollo que, en distintos grados, afectan la capacidad de comunicación y socialización. No tienen cura, pero existen programas de educación especial y terapias conductuales y del lenguaje.

A menudo, los padres recurren a enfoques alternativos, como dietas especiales o arte-terapia.

Se cree que los masajes tendrían beneficios físicos y emocionales. En los niños con autismo, podrían aliviar algunos problemas al influir en los sistemas nervioso y hormonal, explicó el doctor Myeong Soo Lee, del Instituto de Medicina Oriental de Corea, en Daejeon.

Y los padres verían allí una esperanza: dos estudios recientes de Estados Unidos sobre niños con DEA revelaron que entre el 11 y el 16 por ciento había recibido terapia de masajes. Pero se desconoce si realmente funciona.

El equipo de Lee halló en la literatura médica sólo seis ensayos clínicos que habían comparado los efectos del masaje y las terapias estandarizadas para niños autistas.

Hubo algunos resultados promisorios, apuntóel autor: los niños tratados con masaje más educación especial, por ejemplo, mejoraron sus habilidades sociales y de la vida diaria, como vestirse y comer.

Y aquellos que habían recibido masaje más terapia del lenguaje mejoraron aún más su comunicación que los que sólo habían recibido terapia del lenguaje.

Pero todos los estudios tuvieron limitaciones importantes: ninguno había incluido más de 50 niños y la duración no superó entre uno y cinco meses.

También hubo errores metodológicos que inducen el sesgo. Por ejemplo, en algunos casos, los investigadores evaluadores de los participantes ya sabían cuáles habían recibido masaje y cuáles no.

Lo importante, escribe el equipo, es que "no se pueden sacar conclusiones firmes" sobre la efectividad de los masajes en los niños autistas.

FUENTE: Journal of Clinical Psychiatry, online 28 de diciembre del 2010