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Viernes, 7 de Enero de 2011

Los grandes de Hollywood despiertan en internet

El proyecto se llama Ultraviolet y permitirá la descarga online de series y películas

PUBLICO.ES / EFE ·07/01/2011 - 11:01h

Hollywood lanzará su plataforma para la distribución de películas por internet a mediados de este año. Las cinco grandes plataformas de la industria cinematográfica: Fox, Paramount, Sony, Universal y Warner han puesto a punto Ultraviolet, resultado de dos años de trabajo para llevar a cabo la transición de los soportes físicos a la flexibilidad del mundo digital. La respuesta de Hollywood al desafío de internet aparecerá primero en Estados Unidos y después en Reino Unido y Canadá, sin fecha disponible en otros países.

Esta plataforma venderá al usuario una serie de licencias que le darán derecho a ver de por vida los contenidos que adquiera, lo que durante toda la vida había sido comprar una película. Dichos contenidos estarán alojados en la nube y serán accesibles desde dispositivos conectados a internet.

El comprador podrá además descargar las películas, almacenarlas en el soporte que desee y hacer copias sin coste adicional. Pero Ultraviolet pertenece a la industria y el control vendrá en el máximo de dispositivos permitidos para los visionados, 12 como máximo, para el usuario en los aparatos que dé de alta en el sistema. Todo el software asociado a UltraViolet llevará incorporado un sistema de protección para impedir su uso ilegítimo. En un principio está previsto que UltraViolet permita que hasta 6 personas asocien sus cuentas de cliente y compartan contenidos de forma legal.

El consorcio DECE (Digital Entertaiment Content Ecosystem) ha ido creciendo en estos dos años integrado multinacionales de la talla de Microsoft, IBM, Nokia, Intel, Motorola o Samsung. La mayor feria internacional de la electrónica, Consumer Electronics Show (CES) , que se celebra desde el jueves en Las Vegas, en Nevada, ha sido el lugar que ha elegido DECE para anunciar Ultraviolet. La idea de esas compañías es crear un formato estándar para la distribución digital de contenidos, tal y como ocurrió en su momento con la cinta de VHS, el DVD o más recientemente con el Blu-ray, aunque no todos los grandes nombres del sector apoyan la iniciativa.

Lucha de plataformas

Las compañías parecen entrar en una lucha encarnizada como sucedió con las compañías de cine porno imponer el VHS y el Beta. Los estudios Disney y la tecnológica Apple, cuyo director ejecutivo Steve Jobs es un importante accionista de la casa del ratón Mickey, han decidido adoptar sus propias estrategias. Disney tiene un proyecto llamado Keychest con unas características parecidas a UltraViolet.

La industria del cine se ha visto abocada a tomar estas medidas después de negarse durante un tiempo a asumir un cambio de tendencia en el consumo de cine en casa, con la esperanza de que la caída de las ventas del lucrativo negocio del DVD fuera un episodio pasajero o se pudiera poner coto a la piratería por internet.

La realidad es que la comercialización de DVD continuó desinflándose durante 2010, con descenso de ventas de un 16 por ciento en EE.UU. con respecto al año anterior. Esta trayectoria decadente, que en 2009 fue incluso más pronunciada con un decrecimiento de un 17 por ciento, comenzó a mediados de la pasada década y parece ya irreversible, a pesar de que en términos absolutos el DVD sigue recaudando más de 8.000 millones de dólares al año.

Aunque el catálogo de filmes "on line" aún es reducido, el negocio creció un 17 por ciento en 2010 en EE.UU. hasta superar los 680 millones de dólares, mientras que los ingresos de la televisión por cable por el alquiler de películas subió un 21 por ciento, hasta los 1.800 millones de dólares. UltraViolet es el primer gran paso de Hollywood para enterrar el DVD, algo que sin embargo no tendría por qué suponer el final de los soportes físicos.

Según datos de Digital Entertainment Group, los ingresos por la venta de Blu-ray, formato de mayor calidad y precio que el DVD, aumentaron en 2010 un 53 por ciento en EE.UU., hasta los 2.300 millones de dólares, un síntoma claro de que a los espectadores les sigue gustando comprar cine enlatado.