Miércoles, 9 de Enero de 2008

Protestas, ataques y amenazas marcan en Gaza la llegada de Bush a Israel

EFE ·09/01/2008 - 08:23h

EFE - Jóvenes manifestantes israelíes de derecha disfrazados de palestinos participan hoy en una protesta contra la visita de George W. Bush a Israel y a los territorios palestinos.

Las protestas, los ataques y las amenazas marcaron hoy en Gaza el inicio de la primera visita a Israel de George W.Bush como presidente de Estados Unidos.

Mientras Bush recibía elogios y halagos en Jerusalén, su presencia en la región era acogida en Gaza con manifestaciones, enfrentamientos y llamamientos para asesinarlo.

Un grupo palestino autodenominado "Ejército de la Nación Islámica" exhortó en una rueda de prensa en Jan Yunes, al sur de la franja, a asesinar "al criminal Bush, jefe de los infieles".

En la comparecencia, un hombre encapuchado que ejerció de portavoz de esa organización, hasta ahora desconocida, y que vestía un atuendo militar afirmó que "la visita de Bush a Palestina no traerá nada bueno a los musulmanes ni a los palestinos".

Precisó que el "Ejército de la Nación Islamica" es un grupo independiente sin vinculación con otras organizaciones, aunque definió a sus integrantes como musulmanes suníes y "hermanos" de la red terrorista Al-Qaeda y del grupo Fatah al-Islam en El Líbano.

El grupo advirtió de que "nuestros hombres están distribuidos por Cisjordania e Israel" y que "los cuerpos de nuestros suicidas son los que recibirán al presidente estadounidense".

También acusó a EEUU de encabezar, "al frente de los cruzados, una guerra contra los musulmanes, afganos, chechenos y palestinos".

El llamamiento al magnicidio se sumó a las manifestaciones de centenares de palestinos para protestar por la visita mañana de Bush a Ramala (Cisjordania) para reunirse con su colega palestino, Mahmud Abas, rival de los islamistas de Hamás, que controlan Gaza.

Los manifestantes, en su mayoría activistas de facciones que forman parte de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), salieron a la calle para exigir a EEUU que deje de ser "parcial" hacia las posturas israelíes en las negociaciones de paz que se iniciaron en la conferencia de Annapolis en noviembre.

Seguidores de la Yihad Islámica también habían expresado en la víspera su rechazo al viaje de Bush a la zona, a la que siguió hoy otra concentración de Hamás en la que los participantes marcharon hacia la sede de la representación de la ONU en Gaza.

Hamás, que controla de facto la franja desde junio, calificó a Bush de "terrorista" y en uno de los carteles se mostraba una imagen del presidente norteamericano con cuerpo de serpiente.

La primera jornada de la estancia de Bush en el Estado judío estuvo asimismo marcada por la continuación de los ataques israelíes en Gaza, que costaron la vida a tres palestinos.

Dos de los fallecidos eran civiles -uno de ellos una mujer- que recibieron el impacto de un misil disparado por un aparato de la Fuerza Aérea israelí en la localidad de Beit Hanún, donde otras seis personas resultaron heridas, según fuentes hospitalarias locales.

El Ejército israelí confirmó el incidente y precisó que el blanco del ataque era un grupo de milicianos que acababa de disparar varios cohetes contra Israel.

Testigos relataron que vieron un avión israelí que sobrevolaba la zona disparar dos misiles contra un grupo de milicianos que lograron escapar al ataque, pero uno de los proyectiles impactó directamente contra una vivienda de Beit Hanún.

Por la mañana un miliciano de la Yihad Islámica murió y otros cinco resultaron heridos por el disparo de un cohete de fuerzas israelíes terrestres también en el norte de Gaza.

En un mensaje enviado por correo electrónico a la prensa, la Yihad dijo haber disparado ocho cohetes contra Israel "en protesta por la visita de Bush, y decirle que no es bienvenido en Palestina".