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Martes, 4 de Enero de 2011

La Cancillería bielorrusa pide a la UE no imponer nuevas sanciones por la detención de opositores

EFE ·04/01/2011 - 17:09h

EFE - Partidarios de la oposición protestan el pasado 19 de diciembre en el centro de Minsk (Bielorrusia). EFE/Archivo

La Cancillería bielorrusa llamó hoy a la Unión Europea (UE) a no adoptar nuevas sanciones contra su país por la detención de centenares de opositores tras las elecciones presidenciales del pasado 19 de diciembre.

"Ésta es una postura contraproducente que ya ha demostrado su inviabilidad durante la última década", afirmó Andréi Savinij, portavoz del Ministerio de Exteriores bielorruso, citado por las agencias rusas.

El funcionario aseguró que algunos países miembros de la UE "tienen una imagen distorsionada de la auténtica situación política y social en Bielorrusia".

"Eso les empuja a tomar decisiones que perjudican la cooperación y los valores que ellos promueven", dijo Savinij, quien subrayó "la necesidad de hacer valoraciones sensatas de la situación y proseguir el diálogo constructivo a todos los niveles".

La Cancillería bielorrusa salió así al paso de los comentarios del ministro de Exteriores de Suecia, Carl Bildt, que abogó hoy por la reanudación de las sanciones contra el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, y otros funcionarios bielorrusos.

"La última vez, cuando no había presos políticos, dimos pasos positivos. Ahora que tenemos muchos más, esos (funcionarios) que tomaron parte en las acciones (contra la oposición) y los que colaboraron con ellos deben regresar a la lista", dijo Bildt

Algunos países han pedido una reunión ministerial urgente para la próxima semana con el fin de adoptar una nueva lista sancionadora que incluiría a un centenar de funcionarios de la considerada última dictadura de Europa.

Bildt opinó que las sanciones no deberían limitarse sólo a los visados, sino que también se debería suspender la ayuda prometida de 3.000 millones de euros en los próximos tres años.

Los ministros de Asuntos Exteriores de Alemania, Suecia, Polonia y República Checa ya pidieron a finales de diciembre en una carta abierta a Bruselas que cese en su acercamiento a Bielorrusia.

En vísperas de las elecciones bielorrusas la UE prolongó por un año, pero congeló la aplicación de las sanciones impuestas contra Lukashenko y 35 de sus altos funcionarios tras el fraude en los comicios presidenciales de marzo de 2006.

La UE abrió una nueva página en las relaciones con Minsk a partir de febrero de 2009 con la visita del entonces jefe de la diplomacia comunitaria, Javier Solana.

La oposición democrática bielorrusa criticó entonces la decisión de la UE de retomar los contactos de alto nivel con Lukashenko tras las elecciones parlamentarias de septiembre de 2008, en las que ningún candidato opositor logró acta de diputado.

Una veintena de opositores, entre ellos siete candidatos presidenciales, periodistas y activistas bielorrusos afrontan hoy cargos penales por instigar y organizar los disturbios opositores en los que miles de personas intentaron asaltar la sede del Gobierno tras el cierre de los colegios electorales el 19 de diciembre.

Según el artículo 293 del código penal (organización de disturbios masivos), los procesados podrían ser condenados a hasta 15 años de prisión.

Sin embargo, la oposición denuncia que el asalto a la sede del Ejecutivo, donde se alojaba la Comisión Electoral, fue incitado por provocadores de los servicios secretos de Lukashenko,

Lukashenko, que fue reelegido con casi el 80 por ciento de los votos en los comicios presidenciales del 19 de diciembre, tachó a los detenidos de "traidores" y acusó a Occidente y a Rusia de financiar los disturbios.