Archivo de Público
Lunes, 3 de Enero de 2011

Los seguidores de Cascos comienzan a abandonar el PP

Pelayo Roces, vicepresidente segundo de la Cámara asturiana, deja su acta y el partido. La dirección regional contabilizó ayer 39 renuncias, un número que considera "insignificante"

Y. GONZÁLEZ ·03/01/2011 - 20:43h

Veinticuatro horas después de que Francisco Álvarez-Cascos hiciera un llamamiento a la sociedad asturiana para que se sume a su proyecto ya separado del PP, las filas conservadoras empezaron a sufrir ayer las primeras bajas. Pelayo Roces, vicepresidente segundo de la Junta General del Principado, diputado regional del PP y uno de los hombres más activos del sector casquista formalizó ayer la renuncia a su acta y anunció su baja en el partido. Se sumó así a las 38 personas que, según la formación, renunciaron ayer a su carnet.

Para el presidente de los conservadores asturianos, Ovidio Sánchez, estas bajas son "respetadas", pero "insignificantes en el número". Al cierre de esta edición ningún alcalde, concejal o presidente de junta local había decidido seguir los pasos del ex ministro de Aznar. El PP asturiano tiene 21.660 afiliados.

El partido no ha recibido solicitudes de baja de los alcaldes casquistas

"Ya no es mi partido"

"Tengo una sensación rara pero creo que este ya no es mi partido". Así se despedía el diputado regional Pelayo Roces. Militante desde 1981, concejal en Siero entre 1991 y 1995 y parlamentario desde este último año, devolvió su acta de diputado en el registro de la Cámara ayer por la mañana. "Tengo muy claro que el acta la obtuve por el PP y como suele ser habitual en mí suelo devolver lo que no es mío", aseguró.

Pese a que pocos en el partido dudan de que se sumará al proyecto del ex ministro de Fomento si acaba de perfilarse, Roces evitó desvelar nuevos datos sobre su futuro.

"Cascos ha quedado como un traidor. Beneficia al PSOE", dicen en el partido

Este diputado es uno de los cinco del Grupo Parlamentario Popular de un total de 20 que presentaron un escrito en el parlamento censurando el trabajo de Ovidio Sánchez, portavoz en la cámara además de presidente de la formación en Asturias. Y que, además, remitieron una carta a Mariano Rajoy quejándose del funcionamiento de la formación regional. Fuentes próximas a este grupo de diputados aseguraron ayer que en los próximos días no se descartan nuevas bajas. "Tenemos que ser coherentes con lo que pensamos y actuar en consecuencia", aseguraron.

Otra de las bajas significativas para el PP asturiano que tuvo lugar ayer fue la del ex senador Isidro Martínez Oblanca, otro de los hombres de confianza de Cascos. En política activa entre los años 1983 y 2004, Oblanca fue concejal en Gijón, diputado regional y senador electo por el Principado. Al igual que a Roces, todas las quinielas le ubican en el equipo que intentará impulsar la candidatura del ex secretario general de los conservadores.

El papel de los regidores

Menos sorpresas se esperan del grupo de los diez alcaldes que hicieron piña para apoyar la candidatura de Cascos. Ninguno de ellos ha dado todavía un paso al frente para seguir los pasos del ex ministro.

De hecho, los de Gozón y Grado, lamentaron ayer, en declaraciones a Europa Press, la decisión de Cascos y anunciaron que ellos, "por principios", no se marchan del partido.

Fuentes de la formación no temían ayer que el resto de regidores decidiese abandonar las filas conservadoras. Aunque el foco se dirige ahora hacia Rosa Domínguez de Posada, alcaldesa de Peñamellera Alta, amiga del ex vicepresidente de Aznar y una de las promotoras de la plataforma de apoyo a Cascos.

En medio de toda esta situación, que a Ovidio Sánchez le recuerda a la crisis que en 1998 vivió el PP asturiano, el Centro Democrático Social (CDS) informó de que personas del entorno de Cascos se han puesto en contacto con representantes del partido para sondear la posibilidad de que este encabece la lista centrista para las elecciones en Asturias.

"Cascos será responsable de todo lo que le ocurra al PP en Asturias. Ha quedado como un traidor. Beneficia al PSOE", resumen fuentes del partido en Asturias, que miran el panorama con "inquietud" pero "sin miedo".