Archivo de Público
Lunes, 3 de Enero de 2011

"Ha sacado a pasear su soberbia"

Miembros de la dirección del partido creen que "no ha soportado no ser el elegido porque se creía con un don especial para ello"

Y. G. ·03/01/2011 - 01:00h

Cascos, junto a los miembros del primer Gobierno Aznar, en abril de 2009.EFE

"Cascos no ha sabido perder". Es la expresión más repetida en las últimas horas entre los dirigentes del PP más fieles a Mariano Rajoy. Y es que, pese a los esfuerzos del ex ministro por explicar que se va del partido porque no se ha hecho nada para frenar a quienes le insultaron, no son muchos los que se lo creen. "No ha soportado no ser el elegido porque se creía con un don especial para ello. No lo ha superado. Y ha sacado a pasear su soberbia", resume un miembro de la dirección del partido.

Otros, van mucho más allá y se muestran convencidos de que la brecha abierta por Cascos el día que decidió entregar en la dirección nacional del partido su carnet de militante va mucho más allá de la batalla por el poder en Asturias. "No hay que ser muy listo para saber que Paco no está entre aquellos que apoyaron a Mariano Rajoy en el congreso de Valencia. No pueden olvidarse, por ejemplo sus críticas a Cospedal. El enfrentamiento viene de lejos. Y ahora ha decidido saldar las cuentas", añade un diputado.

Mirada al pasado

En este contexto, han empezado a surgir las voces que invitan a Cascos a reflexionar sobre cómo actuaba él en su etapa al frente de la secretaría general del partido. Esa en la que se ganó que José María Aznar le bautizara como "general secretario" por su férrea mano en el ejercicio de sus funciones.

Pons recuerda al ex ministro que sus decisiones fueron respetadas

En el partido, se recuerda al ex ministro de Fomento como un militante que "hacía y deshacía a su antojo" y con un gran poder a la hora de nominar a los candidatos que él creía mejores para el partido.

A esta tesis se sumó ayer el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons. En un comentario en su perfil de Facebook, el dirigente conservador defendió la "difícil decisión" que tuvo que tomar el partido a la hora de decantarse por un cabeza de lista para Asturias. Lo hacía en respuesta a los internautas que demandaban explicaciones por el portazo al ex ministro. A ellos, les que recordó que "la difícil decisión sobre la candidatura de Asturias es idéntica a miles de decisiones sobre candidaturas que él tomó como secretario general (unas veces acertó y otras no )". Pero, apuntó, "todos aceptamos que las tomase".

Pons, que calificó al ex número dos de su partido de "político muy valioso" del que incluso dijo considerarse "amigo", sentenció que "ser de un partido es aceptar lo que se decide tanto como se aceptó" cuando él lo dirigía.

El ex ministro tuvo ocasión de responder a estas afirmaciones en la rueda de prensa que ofreció en Oviedo. "Ha estado desafortunado", consideró, para después añadir que "entre los candidatos que quiere juzgar está el propio Mariano Rajoy".

Efecto bumerán

Por ello, invitó a Pons a ser cuidadoso en sus declaraciones. "Hay que pensarse dos veces lo que se dice, no vaya a ser que se vuelva a uno como un bumerán".

A Mariano Rajoy no quiso lanzarle ningún mensaje más allá de las críticas que vertió contra él por despreciar a Asturias, a las bases del partido y a sus estatutos. Por ello, prefirió no contestar cuando se le preguntó si, a su juicio, a Mariano Rajoy le falta "carácter". No quiso ser él quien pusiera de nuevo sobre la mesa de forma clara uno de los principales dolores de cabeza del presidente del PP: las dudas internas sobre su capacidad de liderazgo.

En este sentido, en el entorno del líder conservador no temen que se desate una guerra entre marianistas y aznaristas, sector que apoya a Cascos. Y confían en que José María Aznar y Esperanza Aguirre, que le mostraron abiertamente su apoyo, respeten ahora la decisión de los órganos del partido sin hurgar más en la herida.