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Domingo, 2 de Enero de 2011

¿Amanece que no es poco?

2010 es el año que pasará a la historia española como el de las reformas

ANA FLORES ·02/01/2011 - 08:00h

Se marchó. Esto fue lo que dio de sí 2010, el año que pasará a la historia española como el de las reformas, el punto de inflexión en el que se condenaron las inyecciones de dinero público para reactivar la economía y se empezó a poner a prueba el número de agujeros que tenía el cinturón del gasto. Al final, será una cifra la que diga si, en ese cambio de rumbo, la economía española logró mantener la generación de riqueza de 2009, es decir, si el PIB cayó pero poco como espera el Gobierno (-0,3%). Tras el número global, cada sector habrá vivido su travesía. ¿Cómo les fue, qué esperan de 2011, qué medidas piden?

Público ha consultado a sus principales patronales, y, salvo excepciones, como la construcción, existe la sensación de que, pese a que la segunda mitad de 2010 ha ido peor que la primera, 2011 traerá mejores noticias, sobre todo por las exportaciones, con la demanda interna aún débil. Recuperación lenta, pero recuperación.

Las exportaciones se convierten en la gran esperanza de la industria

Andrés Sánchez de Apellániz, secretario general de Confemetal, comenta que "tras un buen primer y segundo trimestre de 2010, con crecimientos del 2,6% y el 4,5% respectivamente, el tercero volvió a caer (-2,4%) y octubre se desplomó (-7,4%). Creemos que cerraremos el año en torno al 0,5%", explica. "Los crecimientos espectaculares de la actividad del sector en 2006 y 2007 fueron una ilusión. Hay que recuperar las cifras de 2005, y tras la caída del 27,8% en 2009, 2010 ha podido estar en esa línea". Las exportaciones son la principal esperanza. "En el primer trimestre de 2011, esperamos que se empice a notar el tirón de Alemania". La locomotora europea es uno de los grandes clientes del metal español pero, en general, "todas las empresas que salen al exterior se están defendiendo bien, abriendo más mercados. En manufacturas destaca el comportamiento de Brasil".

Sin embargo, "las empresas que están centradas en el mercado español lo están pasando francamente mal y el principio de 2011 será complicado por el parón de la obra civil. Se verán expedientes de regulación de empleo y ajustes". En su opinión, se podrá decir que 2011 "ha ido bien si cierra con crecimiento superior a cero".

La visión de José Luis Castañeda, director general de la patronal de los fabricantes de bienes de equipo (Sercobe), es similar. Para su sector, "el año que termina ha sido malo, pero lo grave es que compara con 2009, que tuvo un dramático descenso del 20% en la facturación. Las expectativas empresariales aún no justifican la inversión en equipo. Mejoró en la primera mitad de 2010 pero, en el tercer trimestre, volvió a caer. Las exportaciones han ido mejor de lo que pensábamos, con crecimientos del 10%, pero no compensan la caída interna". El principal mercado que se está abriendo al crecimiento español, también en bienes de equipo, es el de los países emergentes, "con crecimientos en 2010 de las exportaciones a India y Brasil del 70%, y del 20% a países de la Unión Europea".

Las empresas del metal centradas en el mercado español lo pasarán peor

Sector con inercia

Los indicadores para 2011 "son positivos", reconoce Castañeda, "porque el sector de los bienes de equipo tiene mucha inercia, todo funciona bajo pedido y estos han aumentado entre un 7% y un 8% en 2010. Una parte se ha entregado ya pero otra se entregará en 2011". Su pronóstico para el nuevo año es que "el crecimiento podría rondar el 3%".

Jesús Banegas, presidente de la patronal tecnológica Ametic, cree que la facturación del sector que representa habrá caído este año algo, pero mucho menos que el 9% de 2009. "A largo plazo, las perspectivas son muy buenas", añade, "pero a corto aún no se puede ser muy optimista".

El sector de bienes de equipo podría crecer un 3% en el nuevo ejercicio

El turismo, con una caída de la actividad del 8,1% en 2009, equivalente a 9.343 millones de euros facturados menos, cerrará 2010 con un crecimiento del 0,6%, según la asociación Exceltur. Los últimos indicadores, incluso fuera de la época estival, dan alas al optimismo, con recuperación de algunos de los principales mercados emisores, pero Exceltur recuerda la necesidad de ganar competitividad con un plan para renovar el litoral y competir con los nuevos destinos del Mediterráneo.

Otros sectores no parten de la debacle de los anteriores. Como explican en la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), "con un 8% del PIB general y un 17% del industrial, este sector ha demostrado mantenerse con solidez". Pese a la caída del 3,4% de la producción en 2009, "las previsiones apuntan a que, en 2010, la facturación se mantuvo, con 85.075 millones de euros" y se conservarán los 439.000 puestos de trabajo del sector. También contribuyó positivamente "la demanda exterior", con un crecimiento hasta septiembre del 9,9%.

Aún mejor le ha ido al sector químico, representado por la patronal Feique. En 2010, "ha recuperado los niveles de facturación y las exportaciones anteriores a la crisis y alcanzará máximos en 2011, con un crecimiento del 37% ". En el próximo ejercicio, prevén una facturación récord de 55.000 millones, de los que 27.000 millones serán exportaciones, que crecerán un 16,8% tras crecer el 17,4% en 2010.

El recorte del gasto público asestará otro duro golpe a la construcción

De construcción

Si en un sector "han sido especialmente intensos los efectos de la crisis" ha sido en el de la construcción, "con una caída muy fuerte del empleo y una importante desaparición de empresas en toda la cadena productiva", explica Juan Lazcano, presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC).

"La producción se ha reducido algo más del 32% en dos años y medio", concreta Lazcano, que lamenta la caída en dos fases del sector. La crisis "empezó afectando a la edificación", con el estallido de la burbuja inmobiliaria. "En 2009, llegó a perder el 24,5% de su producción y en el primer semestre de 2010 volvió a descender el 18,2%. Solo quedaba la inversión en infraestructuras" y, con el tijeretazo al gasto público, esta también "se ha derrumbado y los niveles de licitación pública han alcanzado mínimos históricos".

Para 2011, dada la "grave perturbación para la economía" que supondrá el "plan de ajuste de obra civil", el sector volverá a sufrir y "se destruirán 115.000 empleos adicionales". Su pronóstico es que "la actividad de la construcción en 2011 caiga entre el 11% y el 15%".

Las recetas de cada sector para salir de la crisis

Construcción
Juan Lazcano, presidente de la CNC, propone que se "reconsidere la singular reducción de la inversión" en infraestructuras públicas, "sustituyéndola por ahorros en gastos no productivos". Pide asimismo "explorar en el corto plazo nuevos caminos de ingresos", una medida "no solo para construir nuevas infraestructuras, sino para poder mantener correctamente las existentes".
Apunta a la "limitación drástica de empresas públicas" y la venta de las existentes, y pide que se "amplíe el recurso a la asociación público-privada en la financiación" de los proyectos, más allá de los 17.000 millones propuestos para el Plan Extraordinario de Infraestructuras. Esa colaboración, considera, debe extenderse a infraestructuras "sanitarias, educativas, deportivas, administración de la justicia, prisiones o medio ambiente". También pide "un mayor recurso al pago por uso" de carreteras.

Metalurgia
Andrés Sánchez de Apellániz, secretario general de Confemetal, lo tiene claro. Una de las claves para la recuperación de su sector es que vuelva a fluir el dinero. Por un lado, explica, la metalurgia se vería beneficiada si se tomasen medidas para "reactivar la demanda, facilitando medios de pago para que los ciudadanos puedan tener acceso al consumo". Esto beneficiaría a las "líneas blancas" de electrodomésticos y "al automóvil".
Por otro lado, "es fundamental que se recupere el crédito a las empresas, porque hay proyectos importantes pero no tienen financiación". También deberían "mejorar las condiciones de los créditos ICO a pymes", se deberían "ampliar y flexibilizar los plazos para pagar el IVA, reducir las cuotas a la seguridad social y acabar con la morosidad de las administraciones". Pide también "apoyos a sectores estratégicos como el de las infraestructuras".

Electricidad
Eduardo Montes, presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), considera que, "para el sector eléctrico, el año 2011 debiera ser el escenario para cerrar las dos grandes cuestiones pendientes: el déficit de tarifa (deuda de los españoles con las eléctricas generada durante años por la diferencia entre el precio de la luz y lo que cuesta producirla) y el modelo energético". En su opinión, "urge cerrar estos dos capítulos no sólo para nuestro sector, sino para el conjunto de la actividad económica en la medida que constituyen elementos esenciales para transmitir confianza a los mercados".
El déficit de tarifa cerró el año 2010 con una deuda acumulada en favor de las eléctricas superior a los 20.000 millones de euros. En este último ejercicio, el saldo pendiente se ha incrementado en 5.500 millones. Se espera que en 2013 ya no crezca más.

B. de equipo
José Luis Castañeda, director general de la patronal de fabricantes de bienes de equipo Sercobe, reconoce que las exportaciones de su sector están yendo mucho mejor incluso de lo esperado, pero no lo suficiente como para compensar la caída sufrida por la demanda interna española. Por eso, cree que la forma de que la recuperación de su sector tome brío es logrando que "el consumo interno crezca, lo que hará que las expectativas de las empresas mejoren e inviertan en equipos".
Las medidas que se tomen, explica, deben ir encaminadas a lograr dos objetivos principalmente: "confianza", precisamente para que las empresas quieran invertir en bienes de equipo para acceder a una parte del mercado cuando la economía se recupere, "y que el sistema financiero opere, porque las inversiones hay que financiarlas, es necesario que haya liquidez".

Tecnología
Jesús Banegas, presidente de la patronal tecnológica Ametic, distingue entre dos tipos de medidas. Por un lado están las que, en su opinión, beneficiarían a la economía en general, que son aquellas reformas que demandan los mercados como la del "sistema de pensiones; el recorte del gasto público, sobre todo donde es más expansivo que es en el gasto sanitario; y una reforma laboral donde no se someta a todas las empresas a convenios colectivos, sino que lo decida libremente cada una junto con sus trabajadores y que incluya la liberalización del mercado de trabajo a tiempo parcial".
Para el sector tecnológico en concreto pide "que se facilite la inversión en redes ultrarrápidas de telecomunicaciones, que se acelere la administración electrónica eliminando el papel, que se extienda el uso del DNI digital y un plan de ahorro energético basado en el uso de la tecnología".

Alimentación
La Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) considera que, "para que el sector alimentario despliegue todo su potencial, habría que afrontar de modo prioritario algunos aspectos que hasta ahora actúan de lastre". Entre ellos, "una mayor simplificación normativa para evitar la proliferación de legislación dispar a nivel europeo, nacional y autonómico, así como un nuevo marco de relaciones entre todos los agentes de la cadena de valor -sector primario, industria y distribución- que proporcione un mayor equilibrio y transparencia, supervisando y eliminando prácticas desleales".
Entre los motivos por los que "el sector encara 2011 con incertidumbre y cierta preocupación" están los "problemas de financiación de las empresas". Y recuerdan que aglutinan "32.000 de las que un 96% son pymes".