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Domingo, 2 de Enero de 2011

Sin conocimiento ni cura para la resaca

Se han evaluado muy pocos tratamientos para la veisalgia, nombre científico del malestar tras el consumo de alcohol

AINHOA IRIBERRI ·02/01/2011 - 08:00h

Aunque la resaca se conoce desde tiempos inmemoriales el profeta Isaías ya la mencionaba en el versículo 5:11 de la Biblia , la investigación sobre esta desagradable consecuencia del consumo de alcohol es escasa. Menos de 150 trabajos han estudiado la patología de la veisalgia, el nombre científico de la resaca, proveniente del término noruego kveis malestar después de una vida disoluta y del griego algia dolor. No se conoce, por tanto, cuál es la influencia de los genes en esta patología, o si existe un remedio eficaz, como recuerda el documento de consenso publicado el año pasado por el Grupo de Investigación sobre la Resaca en el Alcohol (AHRG, por sus siglas en inglés), un equipo internacional y multidisciplinar para buscar respuestas a un problema muy frecuente.

Según una completa revisión publicada hace una década en Annals of Internal Medicine, al año se perdían más de 3.000 millones de euros en Reino Unido por abstinencia laboral atribuible solo a la resaca. En el mismo trabajo, se alertaba sobre la elevada incidencia: el 25% de los universitarios declaraba haber sufrido resaca en la última semana y el 29% haber faltado a clase para recuperarse. Uno de cada diez británicos, recordaban los autores, sufrían problemas asociados a la veisalgia al menos una vez al mes.

El jefe de Toxicología del Clínic dice que no se sabe bien

Siendo la resaca un problema tan común y con un elevado impacto económico, la gran pregunta es: ¿por qué no existe un remedio? Numerosos productos se han publicitado como la clave para acabar con la resaca, muchos de ellos utilizando la coletilla "de origen natural" para transmitir una imagen alejada de los medicamentos. Uno de los últimos, que se comercializa con el nombre Security feel better ("seguridad de sentirse mejor"), atribuye sus propiedades curativas a un ingrediente común en los mercados, la alcachofa. Pero la ciencia pone a este y otros productos similares en su sitio: según los estudios recopilados por el grupo de expertos, un estudio realizado en 15 voluntarios no encontró diferencias entre las personas que habían tomado el extracto de la planta antes y después de consumir alcohol.

Estudios poco concluyentes

Como destaca el propio grupo, el número de voluntarios es pequeño, una de las características comunes a la mayoría de estudios realizados sobre este asunto, que lleva al AHRG a solicitar una mayor investigación sobre el tema. El jefe de Toxicología Clínica del Hospital Clínic de Barcelona, Santiago Nogué, respondió con contundencia a la posible eficacia de este tipo de productos: "No hay nada demostrado científicamente que vaya realmente bien para la resaca, entre otras cosas porque no se sabe bien qué es lo que la produce".

Algunos medicamentos y remedios naturales han mostrado eficacia, pero sólo parcial

Nogué apunta a otro de los problema que señalan los investigadores: se debe determinar la patología de la resaca. Y es que a nadie se le escapa que no todos los individuos desarrollan la misma veisalgia tras consumir una cantidad igual de alcohol. Una misma persona puede sufrirla un día sí y otro no, sin saber muy bien a qué atribuir la diferencia. Como se puede leer en la revisión de Annals, los síntomas de la resaca "parecen estar causados por la deshidratación, las alteraciones hormonales, los cambios en las vías de las citoquinas [un tipo de proteína responsable de la comunicación entre células] y el propio efecto tóxico del alcohol".

El coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología, Samuel Díaz, reconoció a Público que no existe mucha evidencia científica sobre este tema pero comentó que " tiene más resaca el que no bebe habitualmente". Respecto a los remedios, apuntó a la eficacia de algunos fármacos para la migraña para combatirla. Sin embargo, Díaz reconoció que se trata de una patología "sobre la que es difícil hacer investigación". En una reciente revisión publicada en 2010 en Current Drug Abuse Reviews, cuyo autor destaca que la industria farmacéutica no ha mostrado hasta la fecha interés por encontrar un remedio a la resaca, se cita un estudio que demostraba la eficacia de uno de estos medicamentos, el ácido tolfenámico, para reducir el dolor de cabeza, las náuseas y la irritación, pero no así el cansancio que acompaña a una buena resaca. Otros fármacos que han demostrado algo de eficacia siempre en estudios pequeños han sido el clometiazol, una droga para alcohólicos que mejoró los síntomas físicos de la resaca, pero no los emocionales, como la depresión, irritación, ansiedad y fatiga, y el piritinol, un reactivador neuronal, incluido en muchos fármacos sin receta de los que se comercializan para favorecer la concentración, que mostró eficacia en varios síntomas de la resaca.

Respecto a la medicina complementaria, el autor del estudio apunta a la eficacia del cactus Opuntia ficus indica, pero de nuevo no se trata de una acción milagrosa, sino más bien de una prevención de resacas más graves. Una combinación de hierbas llamada Liv. 52, que se vende en internet y tiendas de culturismo como complemento nutricional, demostró también cierta eficacia en un estudio pero, como resalta el autor de la revisión, se trataba de un trabajo patrocinado por el fabricante del compuesto.

Tampoco las vitaminas han demostrado ser eficaces y el grupo de expertos es concluyente al afirmar que no existen "remedios eficaces validados" contra la resaca. Para los investigadores, existe una posible explicación para la falta de interés científico sobre este asunto. Una cura efectiva sería algo indeseable para quienes creen que la resaca es un "castigo adecuado" para un comportamiento no deseado, como el consumo excesivo de alcohol. De hecho, algunos piensan que dicha cura podría estimular el mismo. Pero, de nuevo, tampoco hay evidencia científica de que esto vaya a ser así.