Martes, 2 de Octubre de 2007

Un tribunal intentará esclarecer si la muerte de Diana de Gales fue una conspiración o un accidente

Agencia EFE ·02/10/2007 - 21:17h

Agencia EFE - Una década después de queDiana de Gales perdiera la vida en un túnel parisino, comenzó en Londres una investigación judicial que intentará esclarecer su muerte. En la imagen, el padre de Dodi, Mohamed Al Fayed, llega al tribunal. EFE

Una década después de que la princesa Diana de Gales perdiera la vida en un túnel parisino, hoy comenzó en Londres una investigación judicial que intentará esclarecer si su muerte fue producto de una conspiración o un trágico accidente.

En la primera sesión prestaron juramento los once miembros del jurado, seleccionado expresamente para este caso de una lista inicial de 200 candidatos, a los que se mostró más de una docena de fotografías de la colisión mortal en la que fallecieron Diana y su último compañero sentimental, Dodi Al Fayed, el 31 de agosto de 1997.

Sobre esas seis mujeres y cinco varones pesa ahora la responsabilidad de examinar de forma imparcial y exhaustiva todas las pruebas que se presentarán durante una investigación que se ha ido posponiendo en varias ocasiones y que se cree que durará al menos seis meses.

"La mayoría de ustedes, si no todos, recordarán dónde estaban cuando escucharon la noticia de la muerte de Diana -señaló el juez instructor, Scott Baker-, pero ninguno, en ningún momento, habría imaginado que diez años después sería parte de un jurado que investigaría los acontecimientos relacionados con esa trágica noche de agosto".

Baker, a cargo de la pesquisa, recordó al jurado que su papel en la investigación sería el de pronunciarse sobre cuatro preguntas clave: "Quién murió, cuándo murió, dónde murió y cómo murió".

"Debido a la naturaleza única de este caso, exploraremos las preguntas de forma muchísimo más amplia de lo que se habría hecho en un situación ordinaria", afirmó Baker.

El juez de instrucción advirtió, además, de que se tendrían en cuenta asuntos que "podrían resultar irrelevantes a la causa de las muertes", en un intento de eliminar "toda especulación y rumor".

Entre las teorías sobre el accidente que deberán ser desmenuzadas en la investigación está la de si el chófer francés Henri Paul, que murió en el accidente, conducía bajo los efectos del alcohol; si lady Di temía por su vida; si estaba embarazada y si tenía pensado casarse con Dodi Al Fayed.

El padre de Dodi, Mohamed Al Fayed, el dueño de los grandes almacenes Harrod's, continúa convencido de que tanto su hijo como lady Di fueron víctimas de una conspiración al más alto nivel, con la participación incluso del marido de Isabel II, para impedir que la pareja pudiera casarse.

Diana, Dodi y el conductor Henri Paul murieron cuando el automóvil Mercedes en el que viajaban se estrelló contra una columna del túnel próximo al puente Alma en París, accidente en el que sólo se salvó el guardaespaldas de la princesa, Trevor Rees-Jones.

Al término de la sesión de hoy, Al Fayed recordó que llevaba "diez años luchando" para esclarecer qué fue lo que ocurrió ese 31 de agosto y pidió que "por fin" se hiciera justicia.

"Soy sólo un padre que perdió a su hijo", afirmó el multimillonario de origen egipcio.

Según su portavoz, Michael Cole, Al Fayed se mostró sorprendido por el tono y el contenido "polémico" empleado por el juez instructor en la apertura de la vista y consideró que sus palabras de presentación del caso mostraban cierto sesgo.

Cole aludía así a ciertas afirmaciones sobre la velocidad del vehículo en el que viajaba la pareja y el número de automóviles que se encontraban en aquel momento en el túnel, y a ciertos comentarios que el chófer hizo a los fotógrafos en el hotel Ritz, donde cenó la pareja justo antes del accidente.

El abogado del dueño de Harrod's, Michael Mansfield, quiere, además, que la propia reina de Inglaterra, Isabel II, su esposo, el príncipe de Edimburgo, y el príncipe Carlos, ex marido de Diana, comparezcan como testigos en la pesquisa judicial, informa hoy el vespertino londinense "Evening Standard".

Según este diario, en un intento por obligar a la soberana a testificar en la investigación se recurriría a unas declaraciones a la policía británica del ex mayordomo de lady Di, Paul Burrell, en el sentido de que la propia princesa temía que Carlos estuviera planeando su asesinato en un accidente de tráfico.