Miércoles, 9 de Enero de 2008

Conexión hispano-francesa

Zapatero y Sarkozy se darán hoy una fecha límite para concretar la línea de alta tensión de los Pirineos. El polémico cable será un paso más para reforzar la crucial conexión eléctrica con la UE

A. M. VÉLEZ / G. AYUSO ·09/01/2008 - 21:19h

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, darán hoy otro paso para hacer realidad el cable de alta tensión que unirá Francia y España a través de Girona, un viejo proyecto (data de hace 15 años) que ambas partes esperan tener listo en 2011.

Con motivo de la cumbre hispano-francesa que hoy celebran en París, Zapatero y Sarkozy fijarán una fecha límite para concretar este año el trazado exacto de la línea, que rechazan las poblaciones de ambos lados de la frontera.

De momento, siguiendo las recomendaciones del ex comisario europeo Mario Monti, nombrado por la UE para coordinar el proyecto, gana peso la opción que defendía España de las tres barajadas: construir la línea a través del paso de La Jonquera, paralela al AVE y a la autopista AP-7. El informe definitivo de Monti (que no será vinculante) debe estar listo en septiembre próximo.

División de opiniones

El trazado esbozado el pasado martes por el Ministerio de Industria ha levantado en Catalunya alabanzas y críticas. Para la Cámara de Comercio de Girona, el principio de acuerdo entre París y Madrid “desencalla la interconexión de una vez por todas”. El Colegio de Ingenieros Industriales de Catalunya, que reclama desde hace tiempo nuevas infraestructuras para responder a la demanda de energía, solicitó que el proyecto “no se atrase más”.

Los ingenieros alertaron de que soterrar la línea, una solución que multiplica exponencialmente el coste del proyecto y que Monti ha defendido en sus primeros informes, no evitaría el impacto ambiental, y sólo podría representar una solución en núcleos urbanos.

Una decena de miembros de la Plataforma No a la línea de Muy Alta Tensión, que se opone a la interconexión, viajará hoy a París para manifestar su rechazo al proyecto. “El Gobierno español está diciendo que todo está decidido, pero dudamos de que sea así. Es su estrategia para presionar a los franceses”, afirmó el portavoz de la plataforma, Pasqual Aguilar, que añadió que España tiene “especial urgencia en cerrar el tema”.

Para la asociación, la infraestructura “no se justifica por ser muy agresiva para el entorno y para la población”. Aguilar aseguró que la interconexión “responde sólo a los intereses de una élite que controla el negocio de la energía, pero que no busca la utilidad pública”.

El cable es considerado crucial por España por varios motivos: alimentar al futuro AVE a Francia, reforzar el suministro en Girona (que sólo genera el 10% de lo que consume y tiene uno de los peores índices de calidad de España) y permitir el desarrollo de las energías renovables.

Especialmente, la eólica, una fuente impredecible que obliga a tener una vía de escape de la electricidad cuando hay muchos aerogeneradores funcionando.

El cable duplicará, hasta el 6%, el porcentaje de demanda que cubren las importaciones de otros países. La UE recomienda que la interconexión sea, al menos, del 10%, por lo que esta línea no será la panacea. Tras ella, el Ministerio de Industria planea la construcción de otra que unirá Navarra y el País Vasco francés.

Al cambio de actitud de París hacia el proyecto ha podido contribuir, además de la llegada al Elíseo de Sarkozy, la posible construcción de una tercera interconexión gasista a través, también, de Girona.

 

 SACADUDAS: las interconexiones eléctricas

  • ¿Qué son? Las interconexiones permiten a los países exportar e importar energía en función de la demanda y la producción, y evacuarla si hay subidas repentinas de tensión. Así, hay menos riesgo de apagones. El ejemplo más evidente de lo que significa ser una ‘isla energética’, como en ocasiones se denomina a España, es Melilla, que está totalmente aislada y ha sufrido dos apagones en lo que va de año.

  • ¿cuántas funcionan? Los seis cables de alta tensión transfronterizos están en las provincias de Cáceres, Badajoz, Cádiz, Orense, Guipúzcoa y Girona.

  • ¿quién las gestiona? Red Eléctrica de España (REE) es la propietaria de las redes y se encarga de desviar la energía en caso de sobrecarga de las mismas. Su utilización depende de cómo se ajustan diariamente la oferta y la demanda de electricidad, tarea que corresponde al Operador del Mercado Eléctrico (Omel). En el caso de Portugal y Marruecos, las ofertas internacionales se casan con subastas directas. En el de Francia, hay que adquirir el derecho a exportar o importar la electricidad.