Miércoles, 9 de Enero de 2008

Técnicas de guerra y paz con un videojuego

El Departamento de Defensa de EEUU busca sistemas para que los soldados se impregnen de la cultura de otros países

BLANCA SALVATIERRA ·09/01/2008 - 20:52h

Un usuario prueba la tecnología para fomentar las relaciones interpersonales. Sandia

Preparar a los soldados para reaccionar ante situaciones difíciles y desconocidas a través de los videojuegos. Éste es uno de los proyectos en los que trabaja desde hace tiempo la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa (DARPA), un organismo dependiente del Departamento de Defensa estadounidense que se encarga del desarrollo de nuevas tecnologías para su uso militar. 

Tras nueve meses de investigación, el laboratorio Sandia y la compañía BBN Technologies acaban de presentar a DARPA, un nuevo videojuego para perfeccionar el comportamiento y las actitudes que deben tener los soldados ante situaciones difíciles en zonas de conflicto como Afganistán o Irak.

"El objetivo es conseguir que los soldados piensen y se comuniquen mejor en situaciones de estrés", resume la jefa del proyecto, Elaine Raybourn, en la nota de presentación del proyecto. Ella y su equipo también formaron parte del juego Darwars Ambush, un simulador de combate completo en el que se recreaban escenarios de guerra reales para practicar técnicas organizativas.

Educar en la cultura
El nuevo sistema de Sandia y BBN Technologies está más enfocado a que los soldados se familiaricen con las nuevas culturas con las que van a interactuar, de forma que aprendan a prever las reacciones que pueden surgir entre la población local y cómo manejarlas.

Estas aplicaciones son conocidas como juegos serios, es decir, aquellos que van un paso más allá del simple entretenimiento. En este caso, se trata de practicar sobre el terreno virtual técnicas de negociación y solución de conflictos, a la vez que se fomentan las habilidades interpersonales.

Esta iniciativa permite jugar con ordenadores conectados en red a 64 soldados, a la vez que los instructores de este sistema modifican las situaciones que se van produciendo sobre la marcha para ver cómo se está realizando el aprendizaje. Sus desarrolladores creen que podría utilizarse para entrenar a unos 20.000 soldados al año.

Este proyecto se suma a iniciativas llevadas a cabo con anterioridad, como las del videojuego Tactical Iraqi, centrado en la comunicación tanto verbal como gestual. La compañía Tactical Language, especializada en la creación de mundos virtuales, incluye entre programas para el aprendizaje de la cultura y el lenguaje foráneo. Aunque también disponen de aplicaciones civiles y dirigidas al entretenimiento, uno de sus servicios más llamativos está centrado en la estrategia militar.

Con la denominación Lenguaje y cultura táctica, esta compañía mantiene la idea de que aplicar estas técnicas ayuda a que el aprendizaje sea más efectivo, a la vez que ayuda a los soldados a desenvolverse en ambientes que les son desconocidos.

Superar los traumas a través de realidad virtual

La Universidad del Sur de California y su Instituto de Tecnologías Creativas apuesta por los videojuegos no sólo como forma de aprendizaje y entrenamiento sino también para solucionar traumas que pueden experimentar los soldados al regresar de las zonas de conflicto. Según los creadores del programa ‘Virtual Iraq', inicialmente desarrollado como un simulador de combate, la tradicional terapia psicológica de "recuerde cómo pasó" aumenta su eficacia cuando se practica una inmersión en los escenarios en los que se provocó el trauma. Con este tipo de simulaciones, se pretende controlar el desorden de estrés post-traumático que sufren algunos militares al regresar del servicio. El simulador se utiliza acompañado de accesorios que ayudan a transmitir mejor las condiciones de realidad simulada con el fin de recrear sonidos y vibraciones, como un casco, unas gafas y unos guantes especiales. El objetivo es que el paciente se enfrente de forma activa y real- en un entorno controlado y bajo supervisión de especialistas- al ambiente traumático. Los investigadores ya trabajan en el desarrollo de este tipo de técnicas para tratar otros problemas como el déficit de atención o la hiperactividad.