Archivo de Público
Viernes, 24 de Diciembre de 2010

Es bajo el control infantil de las complicaciones de la obesidad

Reuters ·24/12/2010 - 16:45h

Por Frederik Joelving

Sólo a una minoría de los jóvenes obesos se les realizan test para identificar la diabetes, los problemas hepáticos y el colesterol alto, revela una revisión de las historias clínicas del sistema de salud de Ohio, en Estados Unidos.

Para los autores, este es un llamado de atención para actuar porque esas complicaciones podrían explicar en parte por qué los niños obesos viven menos que aquellos con peso normal.

El nuevo estudio, publicado en la revista Obesity, demuestra que un cuarto de 70.000 niños y adolescentes estudiados eran obesos. Es decir que estaban en el 5 por ciento superior del grupo más pesado, según el índice de masa corporal (que tiene en cuenta la altura en relación con el peso).

La obesidad es un factor de riesgo de varias enfermedades, como los problemas hepáticos, el colesterol y la alteración del azúcar en sangre. Y muchas asociaciones médicas, aunque no todas, recomiendan controlar esos problemas en los niños obesos.

En el estudio de Ohio, a menos de un cuarto de los niños más obesos se les habían controlado aquellos tres trastornos.

Aun en el grupo con obesidad diagnosticada, sólo al 30 por ciento se le habían realizado análisis hepáticos, al 41 por ciento se le había controlado el colesterol y otros lípidos, y al 52 por ciento se le había medido el azúcar en sangre.

Esas cifras aumentaron durante la última década, pero se estabilizaron en el 2004 y hasta estarían disminuyendo.

"El desconocimiento de las guías vigentes favorece este subcontrol, pero esas recomendaciones variaron durante el período estudiado entre las indicaciones vagas en 1998 y las guías más completas publicadas en el 2005 y el 2007", escribe el equipo de Lacey Benson, del Hospital de Niños de Denver.

"Luego de diagnosticarle obesidad a un niño, hay que realizarle una evaluación de las enfermedades que demandan tratamiento u otras intervenciones", agrega Benson. Pero no todas las guías coinciden.

El panel federal de expertos llamado Preventive Services Task Force de Estados Unidos, recomienda el control preventivo o "screening" de la obesidad y sugiere orientar la dieta y el ejercicio para evitar que los niños engorden.

Pero, según el panel, no existen datos suficientes para demostrar que los beneficios del screening de seguimiento superen los daños o que justifiquen los costos extras, según sea el caso.

Los fármacos utilizados para corregir las complicaciones tienen efectos adversos, como dolor muscular o daño hepático pasajero por el uso de estatinas para reducir el colesterol.

"Existe mucha incertidumbre sobre los efectos de largo plazo que puede tener el uso pediátrico de estatinas durante décadas", dijo el doctor David Grossman, integrante del panel.

"Sabemos que se pueden modificar los niveles de lípidos, pero se desconoce si eso mejora los resultados y la calidad de vida o si se puede demorar el inicio de la terapia. Algunos quieren adoptar esa idea, pero nosotros debemos probarlo primero", añadió.

En tanto, indicó Grossman, la decisión de realizar análisis de laboratorio debe ser individualizada, y luego de considerar los síntomas de cada paciente y las enfermedades en los familiares directos.

FUENTE: Obesity, online 9 de diciembre del 2010