Miércoles, 9 de Enero de 2008

La carrera presidencial en EE.UU. se sume en la incertidumbre después de New Hampshire

EFE ·09/01/2008 - 08:26h

EFE - La senadora por Nueva York y precandidata por el partido demócrata a la presidencia de Estados Unidos Hillary Clinton celebra su triunfo sobre Barack Obama, en Manchester, Nueva Hampshire (EEUU).

Los resultados de las primarias de Nuevo Hampshire, en las que se impusieron la demócrata Hillary Clinton y el republicano John McCain, confirman hoy que la carrera a la Casa Blanca es este año la más impredecible del último medio siglo.

Las dos votaciones internas celebradas hasta ahora por el Partido Demócrata y el Republicano: los "caucus" de Iowa y las primarias de Nuevo Hampshire, han dado resultados tan distintos como era la idiosincrasia de estos dos estados.

En el tradicional y conservador Iowa, ganó el candidato demócrata del cambio, el senador Barak Obama, que movilizó a la gente joven y a los indecisos, mientras que entre los republicanos venció el ex gobernador y ex predicador Mike Huckabee, que logró atraer la mayor parte del voto religioso y conservador.

En el liberal Nuevo Hampshire, donde el lema oficial es "Vive Libre o Muere", se alzaron ayer con el triunfo un ex militar partidario de la presencia de EE.UU. en Irak, el senador republicano John McCain, y la senadora Hillary Clinton, a quien sus propios correligionarios acusan de formar parte de los poderes fácticos de Washington.

Los analistas trataban hoy de descifrar qué hay detrás de la victoria de Clinton y de McCain, quienes han experimentado una excepcional remontada tras haber quedado tercera y cuarto, respectivamente, en Iowa.

Muchos observadores comparan a McCain con la "resurrección de Lázaro", pues era un candidato que hace siete semanas se daba totalmente por perdido, y que ahora está en el pelotón de salida de las presidenciales.

Con Clinton, la recuperación ha sido igualmente espectacular, pues la víspera se le auguraba un segundo puesto, a más de diez puntos de diferencia de Obama.

Muchos analistas consideran que la situación dio un vuelco cuando el lunes se difundieron unas imágenes de Clinton, emocionada y con lágrimas en los ojos, hablando a un grupo de mujeres sobre cuán importante era para ella su lucha por el país, y el temor a que ganara la persona equivocada.

En su discurso ayer, tras agradecer la victoria, la ex primera dama mostró el mismo tono cálido y cercano.

"Aquí en Nuevo Hampshire, he escuchado mi propia voz", reconoció.

No obstante, en varias entrevistas que dio hoy a las televisiones desde su casa de Nueva York, Hillary Clinton aseguró que el cambio de tendencia no se produjo entonces, sino tras el debate electoral del pasado sábado en Manchester (Nuevo Hampshire).

En un momento del debate, el moderador le preguntó directamente por qué a la gente le gustaba más Obama que ella.

"Uf, esa pregunta ha herido mis sentimientos", dijo Hillary, con una mueca infantil que provocó las risas del publico.

"La verdad es que Obama es del tipo de gente que gusta mucho", agregó, a lo que su contendiente respondió "tú también les gustas mucho".

Tradicionalmente, los "caucus" de Iowa y las primarias de Nuevo Hampshire dejan prácticamente determinado quién será el candidato de cada partido.

No obstante, este año la contienda está más abierta que nunca, por lo que habrá que esperar a ver cómo se pronuncia el resto de estados del país en las próximas semanas.

Una de las batallas más fieras será la que protagonicen Obama y Clinton, según anticipó hoy a un canal de televisión el propio senador de Illinois.

"Los dos estamos en una carrera muy cerrada. Y seguramente continuará así hasta el 5 de febrero", dijo el senador.

Obama se refería a la fecha conocida como el "supermartes" en la que más de veinte estados coinciden en la celebración de sus elecciones primarias.

No obstante, los candidatos tienen que librar antes otras batallas, como las primarias de Nevada y Carolina del Sur, el 19 y 26 de enero, y las de Florida, el 29 de enero.

Estas citas parece que tampoco aclararán mucho el panorama, al menos si se cumplen los pronósticos.