Miércoles, 9 de Enero de 2008

Rajoy derogará las bodas gays sólo si lo ve oportuno

El líder del PP aplicará "el criterio de oportunidad" para suprimir o no la ley

MARÍA JESÚS GÜEMES ·09/01/2008 - 20:09h

"Será el criterio de oportunidad el que determine esa decisión", dijo ayer Mariano Rajoy durante una entrevista en TVE. El líder del PP se refería a la posibilidad de derogar o no, si gana las elecciones, la ley de los matrimonios entre personas del mismo sexo y la de la Memoria Histórica.

Respecto a la primera, el jefe de la oposición recalcaba que serían la "prudencia y la oportunidad del momento" las que iban a aconsejar o no suprimirla.

Y, en cuanto a la segunda, tenía una idea más precisa de lo que haría porque "todo lo que sea reinventarse la historia, lo derogaría".
Rajoy respondía de esta forma también a las declaraciones expresadas el día anterior por el presidente fundador de su partido, Manuel Fraga.

El ex presidente de la Xunta se había mostrado partidario de que de llegar al Gobierno el PP "reconsiderara" algunas leyes aprobadas durante esta legislatura, como el divorcio exprés o el matrimonio homosexual.

Pero el presidente conservador discrepa porque, como repitió por segunda vez, no es "partidario" de revisar todo lo que ha hecho el Ejecutivo anterior por las "pésimas consecuencias que eso trae". Además, desde el PP aseguran que lo que diga Fraga "no importa para nada a la dirección".

Rajoy prefirió centrarse en recordar que él siempre se ha mostrado a favor de los efectos jurídicos de esta norma y contrario a que se bautizara como matrimonio.

Ya en su día en el PP se produjo una fuerte división entre el sector más moderado del partido, dispuesto a dar su visto bueno a la ley, y el ultraconservador que puso el grito en el cielo al conocer su aprobación.

Al final terminó imponiéndose el núcleo duro porque Rajoy decidió recurrir la ley ante el Tribunal Constitucional. Ahora, tal y como adelantó Público, esperara a que sea ésta institución quien lo resuelva.

Al dejarlo en sus manos, se ahorra disgustos con los más opusinos de su partido, evita despertar nuevas discrepancias internas y, sobre todo, levantar suspicacias sociales a dos meses de las elecciones.

Obispos
Al preguntarle por el divorcio exprés, Rajoy reveló que no tiene pensado hacer "cambios importantes" y sobre el aborto afirmó que tampoco tiene intención de modificar una regulación que lleva catorce años en vigor y que de lo que se ocupará es de que se cumpla.

En su opinión la Iglesia Católica puede decir "lo que estime oportuno y conveniente" y Zapatero no debería "arremeter" contra los cardenales. Pero, visto lo visto, Rajoy tampoco tiene pensado hacer mucho por que los obispos estén más contentos.