Miércoles, 9 de Enero de 2008

La dieta mediterránea se desvanece

Un estudio revela que el 20% de los niños barceloneses nunca han probado un tomate natural. Los padres reconocen que no alimentan bien a sus hijos.

EUROPA PRESS ·09/01/2008 - 16:03h

Uno de cada cinco niños barceloneses de 8 a 11 años no ha probado nunca un tomate y el 15% no se ha comido nunca una naranja si no es exprimida en un zumo Son algunos de los datos que arroja un estudio publicado por la Fundación Dieta Mediterránea, a través de una encuesta entre 2.500 niños de 20 escuelas en la capital catalana.

Entre los resultados, destaca también que un tercio de los niños no había probado las espinacas; dos de cada diez, ni los espárragos ni las olivas negras y un 15%, ni la cebolla ni la zanahoria.

El conseller de Agricultura, Alimentación y Acción Rural (DAR), Joaquim Llena, consideró "absolutamente sorprendentes" las cifras, y reivindicó el papel de los educadores en "normalizar" la dieta sana entre los niños, ya que para los padres "la cocina ha dejado de tener la importancia que tenía" en una "sociedad en las cosas van muy rápido".

Por ello, animó a "recuperar la tradición" en aspectos culinarios y abandonar los alimentos alejados de las "costumbres y buenas tradiciones" catalanas, dados los incrementos en los índices de obesidad infantil. Además, consideró necesario "cambiar el chip" y "romper tópicos" sobre el tiempo que cuesta cocinar sano.

La culpa la tienen los padres

El director de la Fundación para el Desarrollo de la Dieta Mediterránea, Joan Castells, explicó que, de hecho, el 60% de los padres "reconocen no alimentar correctamente a los niños". Por ello, consideró necesario que se involucren para mejorar su dieta.

El vicepresidente ejecutivo de la Fundación Dieta Mediterránea, Francisco Sensat, explicó que el 94% de los niños de entre 8 y 11 años desea participar en las tareas culinarias y casi tantos probaron en los talleres de cocina infantil realizados por la propia entidad los platos que habían preparado, pese a tener alimentos que normalmente no comen.

Los talleres de cocina infantil de la Fundación Dieta Mediterránea, en los que han participado 25.000 alumnos españoles desde hace años prevén ampliarse hasta llegar al millón de alumnos, dados los buenos resultados obtenidos. Además de fomentar la alimentación variada, promoverán el trabajo en equipo no sexista y teniendo en cuenta la higiene.

Los cursos, que hoy se presentaron en el colegio Sant Gabriel de Barcelona, duran una hora y se realizan entre los 8 y los 11 años, ya que es una edad en la que los niños "ya empiezan a tener ganas de participar en la cocina y aún tienen ganas de hacer cosas con sus padres", según explicó la directora del centro, Montserrat Abril.