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Viernes, 17 de Diciembre de 2010

Control cáncer esofágico no es necesario en personas con acidez

Reuters ·17/12/2010 - 17:58h

Por Amy Norton

Las personas con reflujo ácido crónico son más propensas a desarrollar cáncer de garganta o esófago, pero un nuevo estudio sugiere que el riesgo sería demasiado bajo como para recomendar exámenes de rutina preventivos.

Los autores opinan que esto confirma que las personas con acidez estomacal tienen mínimas posibilidades de desarrollar un cáncer esofágico.

"En las mujeres y los hombres jóvenes, el riesgo absoluto de desarrollar cáncer de esófago es bastante bajo y quizás algo que no los debería preocupar", dijo el doctor Joel H. Rubenstein, de la Escuela de Medicina de la University of Michigan, en Ann Arbor.

Y hasta para los pacientes con un riesgo relativamente alto (hombres mayores de 60 años con acidez u otros síntomas semanales) existen muy pocas pruebas que recomienden el control preventivo, o "screening".

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es el principal factor de riesgo del cáncer de esófago. El trastorno, cuyo síntoma característico es la acidez frecuente, hace que los ácidos estomacales regresen al esófago, donde daña el tejido interno y, en algunos casos, induce cambios cancerosos.

Por eso, los médicos indican una endoscopía superior de rutina. Pero no existen guías que lo recomienden.

Además, mientras 60 millones de estadounidenses tienen acidez estomacal por lo menos una vez por mes y 15 millones tienen síntomas diarios, se espera que sólo a 16.600 estadounidenses se les diagnostique cáncer de esófago este año.

Y esto es lo que demostró el nuevo estudio, publicado en American Journal of Gastroenterology.

Con información de un registro oncológico oficial y otros datos públicos, el equipo de Rubenstein estimó que el riesgo de que las mujeres con ERGE de cualquier edad desarrollen cáncer esofágico es "extremadamente bajo". En las mujeres de 60 años con acidez semanal, por ejemplo, habría cuatro casos de cáncer cada 100.000 mujeres por año.

En general, el riesgo femenino de desarrollar tumores en el esófago es similar al riesgo masculino de desarrollar cáncer de mama.

Los varones menores de 50 años con ERGE también tienen un riesgo muy bajo de desarrollar tumores de esófago: por ejemplo, la tasa en los de 35 años es de uno cada 100.000 hombres. Pero la tasa aumenta con la edad porque en los de 70 con acidez semanal, la frecuencia anual es de 61 casos de cáncer esofágico cada 100.000 hombres.

De todos modos, sigue siendo apenas un tercio de la tasa de cáncer de colon para ese grupo etario, pero lo suficientemente alto para que los autores aconsejen el screening, aunque no existen pruebas sólidas de que el control preventivo del cáncer esofágico disminuya la mortalidad por la enfermedad.

"Está bastante controvertida la efectividad del screening. No contamos con pruebas de buena calidad de que lo sea", dijo Rubenstein.

El cáncer de esófago es tan raro, aun en personas con ERGE, que ese es el principal obstáculo para realizar ensayos clínicos y conocer si el screening reduciría la mortalidad por el cáncer, agregó Rubenstein.

Un ensayo debería incluir una gran cantidad de pacientes para demostrar un efecto estadísticamente significativo.

"La fortaleza de este estudio reside en que, ahora, un médico le puede ofrecer a su paciente una estimación más precisa del riesgo individual de desarrollar cáncer esofágico", opinó el doctor Richard Sampliner, gastroenterólogo de la University of Arizona en Tucson.

Pero destacó que, si bien el cáncer de esófago no es común, a menudo es fatal, en especial cuando se diagnostica en estadios tardíos.

El 19 por ciento de los casos diagnosticados cuando el cáncer se diseminó a los nódulos linfáticos cercanos sigue con vida a los cinco años, mientras que ese porcentaje de supervivencia asciende al 37 por ciento cuando el tumor está confinado al sitio de origen.

Slo el 3 por ciento sobrevive si la metástasis alcanzó órganos distantes al momento del diagnóstico.

Rubenstein insistió en que toda persona con ERGE que desarrolla síntomas potenciales de cáncer de esófago, como pérdida de peso repentina, vómitos o problemas para tragar, no debería dudar en consultar al médico.

FUENTE: American Journal of Gastroenterology, online 7 de diciembre del 2010