Miércoles, 9 de Enero de 2008

El baile provincial de diputados

JOSÉ LUIS DE ZÁRRAGA * ·09/01/2008 - 09:41h

Las tendencias de voto actuales, agregadas en el conjunto de España, difieren poco del resultado de las elecciones precedentes, como hemos visto en los datos publicados ayer. Pero la distribución del voto ha cambiado bastante: los cambios son de diverso sentido y quedan ocultos en el agregado nacional, al compensarse unos con otros.

Las estimaciones de voto de este Publiscopio, traducidas en escaños, supondrían cambios en veinte circunscripciones (en las que se moverían 21 escaños). En ocho circunscripciones este cambio viene impuesto por la redistribución de escaños según la población (A Coruña, Córdoba, Soria y Vizcaya han perdido un escaño y Alicante, Almería, Murcia y Toledo lo han ganado).

El último escaño en 11 circunscripciones se puede decidir por pocas décimas 

En las otras doce circunscripciones, trece escaños pasarían de unos partidos a otros por variaciones en la distribución del voto.La representación del PSOE varía en catorce circunscripciones: gana en ocho provincias (en una de ellas, Barcelona, dos escaños) y pierde en seis. En tres de las cuatro circunscripciones que aumentan escaños, el nuevo lo ganan los socialistas (Alicante, Murcia y Toledo). La mayoría de los demás diputados que ganaría el PSOE son ahora de partidos nacionalistas (tres en Catalunya, que quita a CiU y ERC, y uno en Aragón, a la Chunta). Sólo quita al PP un escaño en Las Palmas y otro en Castellón (y, como observaremos, éste es dudoso).

Pérdidas en Andalucía

Pero estas ganancias se compensan en parte con la pérdida de seis escaños. Dos, en A Coruña y Córdoba, los pierden los socialistas al perderlos la circunscripción. De los demás, tres se los quita el PP y uno IU. Es notable el hecho de que cuatro de los seis escaños que pierde el PSOE los pierda en Andalucía (en Sevilla, Málaga y Cádiz, además de Córdoba). Por el contrario, en las plazas fuertes del PP, el PSOE sólo pierde un escaño (en Madrid).

El PP sufre menos cambios en estas tendencias iniciales: su representación varía en nueve circunscripciones. Pierde sólo dos escaños en disputa con el PSOE (Las Palmas y Castellón) y uno, en Soria, porque lo pierde la circunscripción. Y gana seis escaños: uno, en Almería, porque a la provincia le corresponde uno más; tres que quita al PSOE, en Andalucía (Málaga y Cádiz) y Madrid, y otros dos que quita a ERC (Lleida) y a CC (Tenerife).
El tercer partido de ámbito estatal, Izquierda Unida, según las tendencias iniciales también ganaría escaño, aunque sólo uno, en Sevilla.

Los partidos nacionalistas

De los partidos nacionalistas, salen peor parados los minoritarios: ERC perdería tres escaños, y Eusko Alkartasuna y la Chunta Aragonesista quedarían fuera del Congreso al perder su único diputado. Convergencia i Unió y Coalición Canaria perderían un escaño cada uno, y el PNV y el BNG conservarían sin merma los suyos. El PNV, sin embargo, aunque conserve el tamaño de su representación parlamentaria, cambiaría de escaños, porque perdería en Vizcaya el que se resta a la circunscripción y lo compensaría quitándole a EA el que tenía en Guipúzcoa.

El PP, con su mejor resultado, seguiría necesitando a los nacionalistas 

Pero hay que advertir que, en once circunscripciones, las proporciones de voto que decidirían los escaños, según esta estimación de partida, están muy ajustadas; en realidad son casos en los que el escaño último podría ir a un partido distinto del que aquí se le adjudica, porque se decide por diferencias de décimas. Esta es la situación en Castellón, León, Ciudad Real, Toledo y Granada, donde el PSOE podría perder el escaño y ganarlo el PP; en Ourense y en Tenerife puede perderlo el PP y ganarlo el PSOE; en Lleida también podría perderlo el PP, pero en beneficio de ERC; en Barcelona, ERC puede perder un segundo escaño, que ganaría el PSC; en Sevilla puede perder IU y ganar el PSOE; y en Vizcaya puede perder el PP y ganar escaño el PNV. En suma, con ligeras variaciones en los porcentajes de voto estimados, el PSOE podría perder escaño en cinco circunscripciones y ganarlo en cuatro; el PP puede perder en cuatro y ganar en cinco; ERC puede perder en una y ganar en otra; IU puede perder escaño en una circunscripción y el PNV puede ganarlo también en una…

Esto significa que, si utilizásemos horquillas para poner de manifiesto los márgenes dentro de los cuales podría moverse el resultado, el PSOE estaría entre 162 y 171 escaños, y el PP entre 147 y 156. En las dos alternativas extremas el PSOE estaría por encima del PP, conservando ambos partidos, como mínimo, sus escaños actuales (o muy poco menos).

El mínimo del PP, en las tendencias actuales, está sólo un escaño por debajo de los que ha tenido en esta legislatura; el del PSOE, sólo dos escaños por debajo. El máximo del PSOE, siete por encima, pero cinco por debajo de la mayoría absoluta. El máximo del PP, ocho por encima de los que tiene ahora, peroa veinte escaños de la mayoría absoluta.

Posibles gobiernos

No tiene sentido real hacer elucubraciones respecto a la formación de gobiernos posibles sobre esta distribución de escaños, porque, como hemos dicho, no es más que un punto de partida. Pero si, para valorar estas distribuciones posibles, se toman como punto de llegada, puede verse que, en el peor de estos casos, el PSOE podría gobernar establemente con el apoyo de los partidos nacionalistas principales (CiU y PNV), o de uno de ellos e Izquierda Unida, y en el caso mejor,  sólo con el apoyo de uno cualquiera de esos tres partidos.

El PP, en cambio, con su mejor resultado, necesitaría el apoyo de los dos partidos nacionalistas principales y, además, el –poco verosímil– de ERC o de IU.La competición comienza ahora, a partir de esta situación inicial, y su resultado será decidido por el efecto de los tres factores mencionados ayer: el efecto de las listas, la campaña electoral y, sobre sodo, la participación. Daremos cuenta de la evolución con nuevas encuestas, a medida que el proceso electoral vaya avanzando.

* José Luis de Zárraga es sociólogo