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Martes, 7 de Diciembre de 2010

Chipre encuentra rastro de medicinas en el suministro de agua

Reuters ·07/12/2010 - 18:16h

Por Michele Kambas

Investigadores en Chipre descubrieron restos de medicamentos en el suministro de agua, resultado de una cultura de ingesta de pastillas que hace a los chipriotas uno de los principales consumidores de antibióticos de la Unión Europea.

Por el momento, las cantidades de sustancias químicas que se encuentran en las cañerías, que van desde analgésicos hasta antibióticos y antidepresivos, son demasiado pequeñas para suponer una amenaza para la salud pública.

Sin embargo, los científicos dicen que se necesita investigar más sobre el impacto de una acumulación a largo plazo de estas sustancias, así como de la interacción de cada cóctel químico si no disminuye el consumo y uso actual de estos sustancias químicas.

"La sociedad debe prestar más atención a los problemas de la calidad del agua, porque es algo que se da por sentado", dijo el doctor Konstantinos Makris, profesor asistente en el Instituto Internacional para la Salud Pública de Chipre, que forma parte de la Universidad de Tecnología de Chipre.

El instituto, que está asociado con la Escuela de Salud Pública de Harvard, llevó a cabo análisis en los suministros de agua de 16 productos farmacéuticos -seis de los cuales se sabe o sospecha que tienen componentes para la alteración endocrina-, dos ignífugos, una fragancia o un repelente de insectos, entre otros.

"Encontramos casi todos ellos en las aguas residuales tratadas, hubo menos en las aguas subterráneas y encontramos dos en las tuberías del grifo de casa", dijo Makris a Reuters en una entrevista.

"Pensamos que el proceso de tratamiento de aguas residuales fue lo suficientemente eficaz para eliminar la mayoría de estas sustancias", añadió.

Chipre es el segundo mayor consumidor de antibióticos, por detrás de Grecia, de los 34 países participantes en el proyecto Vigilancia Europea del Consumo de Antibacterias (EASC, en sus siglas inglesas).

"Realmente no es un problema chipriota, es un problema mundial, particularmente en el mundo desarrollado donde las personas consumen grandes cantidades de medicinas, la mayoría de las veces sin un motivo importante", dijo Makris.

En concentraciones muy pequeñas, de "nanogramos por litro", los investigadores encontraron el popular analgésico ibuprofeno en el agua corriente para uso doméstico así como el químico bisfenol A (BPA), que puede ser utilizado en la producción de plásticos.

Los investigadores dicen que el ibuprofeno es el resultado de la excesiva ingesta de este analgésico de los chipriotas, pero no tienen tan claro el efecto que puede tener el BPA, un presunto alterador hormonal, en la mezcla.

Algunos científicos creen que el BPA puede interferir en el sistema endocrino y el reproductivo. La semana pasada la Unión Europea decidió prohibirlo en los biberones de plástico a partir del 2011.

Aunque las actuales concentraciones de ibuprofeno o BPA en el agua potable no son suficientemente altas como para suponer un riesgo para la salud pública, su presencia en el agua sin tratar implica que se podría hacer más en la gestión de residuos a largo plazo y en las prácticas de reciclaje para los medicamentos caducados.

"El tratamiento convencional no está diseñado para eliminar estas sustancias contaminantes emergentes, por lo que es obvio que se necesitan otras tecnologías", dijo Makris.