Martes, 8 de Enero de 2008

Horas antes de la llegada de Bush, Olmert y Abás acuerdan "negociarlo todo"

EFE ·08/01/2008 - 08:20h

EFE - Palestinos se manifiestan contra la visita del presidente estadounidense, George W. Bush, a Israel y a territorios palestinos, en Ciudad de Gaza.

El presidente palestino, Mahmud Abás, y el primer ministro israelí, Ehud Olmert, acordaron hoy que, pese a las diferencias que los separan, negociarán "todos los aspectos" de un eventual acuerdo de paz.

Según fuentes de ambas partes, esa es la principal conclusión de la reunión que Olmert y Abás mantuvieron hoy en Jerusalén, en la víspera de la primera visita de George W.Bush a Israel y a los territorios palestinos como presidente norteamericano.

"Han acordado negociar todos los aspectos del conflicto", dijo a Efe el portavoz del primer ministro israelí, Mark Regev, que evitó confirmar las informaciones de prensa que apuntan a que Olmert y Abás habrían consensuado ya el marco y la modalidad de la negociación.

"Lo único que puedo añadir es que el encuentro fue constructivo", agregó el portavoz del primer ministro israelí.

En la misma línea se expresó Saeb Erekat, consejero del presidente palestino y que, en declaraciones a los periodistas en Ramala (Cisjordania), afirmó que Olmert y Abás "ratificaron en su entrevista a los jefes de sus respectivos equipos negociadores".

Erekat confirmó así que Ahmed Qurea, también asesor de Abás, será el jefe de la delegación palestina, en tanto que la de Israel la liderará la ministra de Exteriores de ese país, Tzipi Livni.

Saeb Erekat subrayó que sobre Livni y Qurea recaerá el mayor peso de la negociación, ya "que abordará todos los aspectos del conflicto hasta lograr un compromiso de paz".

Según el diario Haaretz, el proceso negociador tendrá tres niveles: uno compuesto por Olmert y Abás, otro integrado por Livni y Qurea y un tercero que formarán distintos grupos de trabajo.

De acuerdo con ese plan, Olmert y Abás supervisarían cada dos semanas los contactos entre Livni y Qurea, que negociarían los "asuntos cruciales" del tratado: las fronteras de un estado palestino, el problema de los refugiados y la división de Jerusalén.

Los otros grupos se encargarían de aspectos considerados menores.

A falta de confirmación oficial israelí de ese esquema, el anuncio de Regev de que se negociarán "todos los aspectos" del conflicto implica que Olmert y Abás están al menos dispuestos a llevar adelante el proceso, pese a sus actuales divergencias.

Esas diferencias han girado en las ultimas semanas en torno al anuncio israelí de nuevas construcciones de viviendas en el asentamiento judío de Har Homá, en la parte árabe de Jerusalén.

La extensión de ese asentamiento entra de lleno en uno de los "aspectos cruciales" -la división de esta ciudad, en cuya parte árabe los palestinos quieren establecer la capital de su estado-, pero no parece que frenará a corto plazo la negociación.

El desafío, en ese sentido, es compartido.

Abás se ve obligado a convencer a los palestinos de la conveniencia de proseguir con el actual proceso, pese a la expansión de Hor Homa, y Olmert a los israelíes de la necesidad de entregar una parte de Jerusalén, siempre con el objetivo de alcanzar la paz.

Y las reticencias de ambas partes solo acaban de aparecer en el largo camino que les espera para cumplir el objetivo que se fijaron en la pasada conferencia de Annapolis (EEUU) de firmar un definitivo acuerdo de paz en el plazo de un año.

Al rechazo del actual proceso por organizaciones palestinas, como Hamás y la Yihad Islámica -e incluso algunos sectores del movimiento Al Fatah de Abás-, se viene a sumar, aunque por distinto motivo, la de los grupos más extremistas de la derecha conservadora israelí.