Martes, 8 de Enero de 2008

Un coloquio internacional celebra el centenario de Simone de Beauvoir

EFE ·08/01/2008 - 16:06h

EFE - La escritora francesa Simone de Beauvoir, una de las más destacadas representantes del existencialismo literario de postguerra, en una foto tomada en 1947.

La escritora Simone de Beauvoir cumpliría mañana cien años, fecha que se celebra en Francia con un Coloquio Internacional organizado por la psicoanalista Julia Kristeva, con el estreno de varios documentales, la edición de algunos libros sobre ella y numerosos artículos.

Kristeva dijo haber organizado el encuentro, que se prolongará durante tres días en la Universidad de París VII, porque "es siempre agradable celebrar los aniversarios de las personas que nos han ayudado a vivir".

Reunirá en él a escritores como Geneviève Brisac, Claude Lanzamnn, Philippe Sollers, feministas, estudiantes o políticos como Aurélie Filipetti, para explorar la herencia dejada por la compañera de Jean-Paul Sartre, a la que algunos especialistas atribuyen un reguero filosófico mucho más influyente que el dejado por el propio filósofo.

En una conversación por internet con los lectores del diario "Liberation", la psicoanalista resaltó el hecho de que Simone de Beauvoir "no era una persona cualquiera", sino alguien que en un mundo amenazado y cada vez en busca de mayor seguridad, "escribió que el fin supremo que el hombre debe perseguir es la libertad", algo que nunca le será dado, que "tendrá siempre que conquistar".

De su herencia, Kristeva destacó ante todo los avances que supuso su obra para la liberación de la mujer, ya que demostró que era "capaz" de mantener la igualdad con el hombre, en todos los niveles de la vida, del pensamiento, la política o la vida social y el placer.

Esto supuso una "verdadera revolución antropológica" más que política y, según Kristeva, gracias a ella la maternidad pasó a ser "una elección posible" abordable "con mayor lucidez y creatividad".

Radical, la psicoanalista mantiene que sin "Segundo sexo" "no habría ni aborto ni paridad ni mujeres ministras y presidentas" y recuerda que la escritora "no era una feminista como las otras", pues daba mucha importancia a las relaciones con el otro sexo.

A modo de prueba citó su relación con el filósofo Jean-Paul Sartre y su apasionado amor estadounidense, Nelson Algren.

De Beauvoir, agregó, no quiso ser "un modelo", pero "enseñó a pensar libremente", lo que puede suponer "pensar con ella, pero también eventualmente contra ella".

El semanario "Le Nouvel Observateur" se entregó plenamente a ello en su último número, cuya portada muestra de espaldas, desnuda, a Simone de Beauvoir, en una foto tomada en la década de los años 50.

El semanario ilustra la frialdad de la que podía hacer gala la "grand sartresa", como le llaman aún algunos de sus detractores, con la opinión de la abogada, feminista y política de origen tunecino Gisèle Halimi, quien expone algunos ejemplos que demuestran la sequedad y falta de ternura de Simone de Beauvoir.

Sin embargo, el tratamiento informativo y las ácidas páginas que este semanario dedica a Simone de Beauvoir, tan admirada y denostada décadas después de su desaparición, en 1986, ha sido criticado por los intelectuales y por la misma Halimi, que entre otras actividades fundó con ella el movimiento feminista Choisir (Elegir), y que participo hoy en un debate en la emisora "France-Info".

Mayormente en su honor, se emitirán en los próximos días los documentales "Simone de Beauvoir ou le Paradoxe du Deuxième Sexe", de Virginie Linhart, en France 5; y "Simone de Beauvoir, une femme actuelle", de Dominique Gros, en Arte, canal que también ha programado el filme "Les Amants du Flore", de Ilian Duran Cohen.

También para la ocasión, Arte Video ha lanzado tres filmes en su colección Monografías, "Pourquoi je suis féministe", de Dominique Gros; una entrevista de Jean-Jacques Servan-Schreiber hecha en 1975; y un inédito "Premier Plan" realizado en 1969 por Radio Canadá.

De otro lado, la novelista Danièle Sallenave escribió un retrato intimista particularmente crítico con algunas posiciones de su protagonista, con Stalin y Mao, por ejemplo, en "Castor de guerre", en Gallimard.