Miércoles, 9 de Enero de 2008

El Gobierno moviliza a los dos vicepresidentes

Cierran oficialmente la legislatura explicando la polémica con la Iglesia y los datos económicos

FERNANDO GAREA ·09/01/2008 - 20:17h

El Gobierno ha movilizado a sus dos vicepresidentes para que, por fin, den respuesta a dos de los frentes que, en distinta medida, tiene abiertos en este momento y sobre los que había dado imagen de pasividad pública. María Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes irán el viernes al Congreso, a sólo cuatro días de que concluya oficialmente la legislatura, para dar cuenta del conflicto con la cúpula de Iglesia católica y los malos datos económicos, respectivamente.

Las comparecencias fueron pedidas ayer por distintos grupos parlamentarios en la Diputación Permanente del Congreso, pero el Gobierno, sin intentar siquiera negociar apoyos para impedirlas, formalizó antes la presencia de los dos vicepresidentes mañana jueves.Fernández de la Vega irá a la Comisión Constitucional, forzando un debate del que no se recuerdan precedentes sobre las relaciones del Estado con la Iglesia. El origen está en el acto del 30 de diciembre en Madrid en el que la cúpula de la jerarquía católica acusó al Gobierno de deterioro de la democracia, además de cuestionar leyes como la del matrimonio homosexual, el divorcio expréss y la del aborto, entre otras.

El Gobierno no ha dado una respuesta oficial y sólo lo hizo en términos duros el PSOE en un comunicado de la Ejecutiva. En este asunto, en vísperas electorales, el Ejecutivo de Zapatero ha quedado en una posición central, según se vio ayer en el Congreso. Está entre el PP, que, en boca de María Salom, fue acusado de “radical y sectario”, de querer “imponer el laicismo obligatorio” y de “comportamiento totalitario” y la presión de quienes desde la izquierda le reprochan haber contemporizado con la Iglesia católica.

Así, Gaspar Llamazares (IU) habló de “asonada clerical”, pidió que se haga una protesta diplomática al Vaticano y tachó la situación de “crisis institucional con la Iglesia” y Francisco Rodríguez (BNG) aseguró que “nunca ha tenido la Iglesia católica un trato más favorable”. En medio entre el PP e IU quedó el diputado del PSOE José Andrés Torres Mora que diferenció entre el respeto a las posiciones doctrinales con la soberanía popular que permite elaborar nuevas leyes.

El otro peso pesado del Gobierno que irá al Congreso esta semana es Pedro Solbes, para hablar de los últimos datos económicos. El Gobierno ha tardado en reaccionar y ha dejado durante semanas todo el espacio al PP, para que pueda utilizar esas cifras para denunciar la pasividad de la política económica del Gobierno.

La época de González

Ayer mismo mantuvo esa tesis en la Diputación Permanente del Congreso Vicente Martínez Pujalte, respaldado con distinto tono por la práctica totalidad de los grupos parlamentarios. El portavoz del PP reprochó al Gobierno que en cuatro años haya vuelto “a los datos económicos de la época de Felipe González; Llamazares dijo que hay “legítima preocupación entre los ciudadanos al margen del triunfalismo” del Ejecutivo” y Josep Sánchez Llibre (CiU) pidió un plan de choque contra la inflación.

El socialista Diego López Garrido reprochó al PP que no haya dicho nada de economía en cuatro años.