Martes, 8 de Enero de 2008

El Gobierno vasco dice no al software libre

Un informe afirma que Linux sale más caro que los programas propietarios y que tiene menos capacidades técnicas que las aplicaciones privativas

MIGUEL ÁNGEL CRIADO ·08/01/2008 - 23:00h

Recreación del logotipo de Linux.

Un informe elaborado para el departamento de Hacienda y Administración Pública del Gobierno vasco afirma que el software libre resulta más caro que el propietario. Además, el estudio, que no ha sido dado a conocer de forma pública, considera que la mayor parte de los programas basados en GNU/Linux aún son inmaduros, y no pueden ser instalados en las redes y ordenadores de una administración como la vasca.

En noviembre pasado, la diputada socialista en el Parlamento de Vitoria, Idoia Mendía, preguntó en sede parlamentaria por un informe que el Gobierno vasco había anunciado que realizaría un año antes para estudiar la posibilidad de sustituir programas de ofimática por otros similares, pero basados en software libre. En el primer caso, hay que pagar por la licencia de uso, mientras que, en el caso de los programas de código abierto, la licencia es gratuita.

Desde la consejería de Hacienda, su responsable, Idoia Zenarrutzabeitia, envió una respuesta al Parlamento el 5 de diciembre. En ella se puede leer: "De acuerdo con los análisis y comparativas realizadas por el Gobierno vasco, el coste total de propiedad de una configuración de puesto de trabajo basada en software libre es, hoy en día, mayor que el de la configuración actual equivalente basada en software con licencia, básicamente por las necesidades de soporte técnico".

"Que se haga público"

Para la asociación Hispalinux, que exige que un informe pagado con dinero de todos se haga público, el software propietario también necesita soporte técnico después de comprar la licencia. "Además, más barato que gratis, es imposible", añade Roberto Santos, de Hispalinux. Para Santos no existen datos que justifiquen la decisión del Gobierno vasco. "Sin embargo, hay informes que sí justifican la implantación inmediata y masiva del software libre en los ordenadores de las administraciones públicas", añade.

Por su parte, desde la consejería no han querido responder a este periódico hasta que envíen el estudio al parlamento de Vitoria.

El informe no se queda en el coste del software. También habla de su capacidad técnica. Según la respuesta enviada al Parlamento de Vitoria, los programas libres disponen de menor capacidad de uso que los que están instalados.

La respuesta del Ejecutivo pone algunos ejemplos: "Las menores capacidades de las hojas de cálculo o la menor capacidad gráfica de las herramientas de presentación aconsejan no realizar todavía la migración planteada". Para el Gobierno vasco, estas funcionalidades se encuentran retrasadas frente a los programas propietarios.

La parlamentaria socialista Idoia Mendía se muestra decepcionada. "En el pasado, hubo un acuerdo de todos los partidos para impulsar el uso del software libre con la idea de, a igualdad de condiciones, elegir la mejor opción", dice. Pero con esta respuesta, "lo descartan por considerarlo de peor calidad", añade.

El próximo día 15 de enero, representantes de la Asociación de Empresas de Software Libre de Euskadi (ESLE) serán recibidos por el Gobierno Vasco. El presidente de la ESLE, Daniel Armendáriz, quiere ser prudente hasta ese día. "Esperamos que nos den una copia del informe, sin él, es difícil dar argumentos en contra".

 

Los que sí han apostado por los programas abiertos 

 

Extremadura: Pioneros con Linex

La comunidad extremeña es la que más ha apostado por el desarrollo e implantación del software libre. La distribución Linex, conjunto de programas basados en GNU/Linux, echó a andar en 2002. La idea inicial era migrar los sistemas y ordenadores de sus centros educativos desde programas propietarios a otros de uso libre. Con ello, consiguieron ahorrarse 30 millones de euros en concepto de pagos por licencias. En Extremadura hay un ordenador por cada dos alumnos y todos funcionan con Linex. En total, son unos 60.000 PC.

Al mismo tiempo, la Junta impulsó el desarrollo de programas libres orientados a las pyme, con software de contabilidad, gestión o nóminas. El siguiente paso que dieron fue el del proyecto Jara. Con él, todo el sistema sanitario extremeño funcionará sobre GNU/Linux. Después le tocó el turno a las bibliotecas y a su red de centros del conocimiento, destinados a fomentar la sociedad de la información entre los ciudadanos. Hoy en día, se han registrado 100.000 personas.

En la actualidad, se está diseñando el plan para dar el último paso: instalar software libre en los 10.000 ordenadores de los funcionarios. Para ello, han creado una versión adaptada de su programa, Linex SP. Según sus cálculos, en dos años, el 100% de la administración usará Linex.

 

Andalucía: 300.000 ordenadores

La comunidad andaluza es, por tamaño de su parque de ordenadores públicos, una de las zonas en las que más software libre se usa. Según Francisco Fernández, coordinador de Política Informática de la Junta de Andalucía, unos 300.000 ordenadores de aquella región llevan instalado Guadalinex, la versión local software libre.

Una de las motivaciones para el desarrollo de Guadalinex la explica Fernández: “La mayoría de los ciudadanos se encuentra indefenso ante una estrategia comercial que sólo lo deja dos opciones, o comprar o robar el programa”.

En el caso andaluz, la instalación de Guadalinex empezó por los centros de promoción de la sociedad del conocimiento. De ahí saltó a los centros TIC de las escuelas. En la administración sanitaria, unos 11.000 equipos tienen una versión adaptada de Guadalinex.

Actualmente se invierte una media de 300.000 euros al año en el desarrollo de nuevas versiones de Guadalinex, así como en el mantenimiento y soporte de las anteriores versiones, con un coste total acumulado desde 2003 que no supera el millón de euros. “Esta inversión queda sobradamente compensada con el ahorro en el coste de las licencias de software que conllevaría un despliegue similar mediante programas ‘no-libres’ o privativos”, dice Fernández.

 

Castilla-La Mancha: Centros de acceso a Internet

En el año 2005, y aprovechando las experiencias andaluza y extremeña, el gobierno castellano-manchego impulsó su propia distribución informática con software libre, llamada Molinux 1.0. Desde entonces, se ha instalado en los ordenadores de los centros públicos de acceso a Internet que hay en la región. Además, se distribuyó el programa entre todos los centros educativos.

El alto precio de los programas propietarios fue clave en esta decisión. La Junta también está instalando Molinux, que ya va por la versión 3.0, en los centros sanitarios, unos 1.500 entre centros de salud, ambulatorios y hospitales castellano-manchegos.

 

Valencia: Educación libre

Todos los colegios de la Comunidad Valenciana, desde educación infantil hasta bachillerato, usan Lliurex. Se trata de una distribución informática basada en Ubuntu. Además de los 15 millones de euros que, según la directora general de innovación tecnológica educativa de la consellería de Educación, Sofía Bellés, se han ahorrado en licencias, el software libre es la única alternativa en valenciano que hay en el mercado. El pasado 10 de diciembre se presentó la última versión, la 3.0, de Lliurex.

Hoy en día está presente en los 1.528 centros educativos que hay en la Comunidad Valenciana. En ellos, el parque de ordenadores supera los 70.000. La mayoría tienen arranque dual: llevan Windows y Lliurex instalados a la vez. Además, todas las aulas infantiles, unas 5.000, tienen un rincón multimedia que funciona con software libre. Lo último que están ensayando es una versión del programa Lliurex en 100 modernas pizarras digitales. 

 

Zaragoza: Todos con Linux

El ayuntamiento de Zaragoza inició el año pasado la migración más ambiciosa y completa de las que se están produciendo en el ámbito local. El proceso, que acabará a finales de este año, pretende sustituir todos los programas de ofimática y el mismo sistema operativo de los ordenadores del ayuntamiento.

La migración, encargada a la empresa informática Novell, costó unos 700.000 euros. Pero, según estimaciones de la corporación, el ahorro en licencias será de un millón de euros al año.

La modernización se está realizando en dos fases. Primero han renovado los paquetes de ofimática, procesador de textos, hoja de cálculo... En una segunda fase, se instalará por debajo de esas aplicaciones un sistema operativo libre, en concreto SUSE-Linux. Además del ahorro económico, uno de los argumentos del ayuntamiento maño para impulsar el cambio es, como puede leerse en la nota de prensa de entonces, que “el software libre supone una independencia tecnológica sin parangón”.

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