Martes, 8 de Enero de 2008

Kufuor llega a Kenia para mediar entre el Gobierno y la oposición

EFE ·08/01/2008 - 14:38h

EFE - Un grupo de keniatas intentan hacerse con un paquete de comida repartida por la Cruz Roja keniata en la iglesia del Ejército de Salvación en la barriada de Kibera, en Nairobi (Kenia) hoy martes 8 de enero.

El presidente de turno de la Unión Africana (UA), John Kufuor, llegó hoy a Nairobi para encabezar una gestión de mediación que busca cerrar la grave crisis de Kenia, que en los últimos días ha costado la vida a unas 500 personas.

Kufuor, también presidente de Ghana, llegó a Kenia para mediar entre el presidente, Mwai Kibaki, y el líder de la oposición, Raila Odinga, quien asegura ser el vencedor de los comicios del pasado 27 de diciembre.

Con una casi una semana de retraso desde la fecha inicialmente anunciada, Kufuor pisó suelo keniano a las 17.37 hora local (15.37 GMT) y fue recibido por Kibaki con honores militares.

Ambos intercambiaron gestos amistosos, pese a que Kibaki había rechazado la entrada de Kufuor al país por dos veces, alegando que Kenia no estaba "en estado de guerra" ni precisaba "de ayuda exterior".

Los dos jefes de Estado no pronunciaron ningún discurso ni realizaron declaraciones a los periodistas que esperaban a Kufuor.

La llegada del mediador propuesto por la comunidad internacional y aceptado por Odinga coincidió con el anuncio por parte del Ejecutivo del nombramiento del ex candidato presidencial Musyoka Kalonzo como nuevo vicepresidente del país.

Kalonzo es el jefe de filas del Movimiento Democrático Naranja de Kenia (ODM-K) y finalizó tercero en las elecciones, cuyos resultados fueron denunciados por el Movimiento Democrático Naranja (ODM) de Raila Odinga y la Unión Europea puso en duda su limpieza.

El nombramiento de Kalonzo como vicepresidente confirma que, a pesar de las denuncias de la oposición, Kibaki mantiene su curso de acción y no tiene intención de poner en duda su mandato.

En una rueda de prensa anterior, el líder del ODM insistió hoy en no reconocer el triunfo de Kibaki, reclamó su dimisión y reveló a la prensa que no acudirá al palacio presidencial el viernes para hablar con Kibaki, después de haber sido invitado por el gobernante.

"Contrariamente a lo que se ha publicado en la prensa nacional, no he aceptado la invitación de Kibaki porque se trata de una artimaña para perder más tiempo y desviar la atención de lo que realmente está sucediendo en el país", aseguró Odinga.

Los ajustes de cuentas entre seguidores de Kibaki y Odinga, así como los numerosos enfrentamientos con la policía, han provocado la muerte de unas 500 personas y el desplazamiento de más de 200.000, según fuentes oficiales y de Naciones Unidas.

El jefe de filas del ODM negó que se trate de un problema tribal y atribuyó la ola de violencia que se ha desatado al estado de ánimo de la población.

"La violencia que se ha propagado es la consecuencia de la ira de la gente que se siente engañada", afirmó Odinga.

También ratificó su discurso en contra de Kibaki, asegurando que "la policía ha orquestado matanzas colectivas por orden del gobierno, especialmente en la ciudad de Kisumu", la tercera más importante del país y donde el voto fue mayoritariamente opositor.

Y añadió que estaba dispuesto a negociar con el gobierno y que esperaba mucho de la intervención de Kufuor. Sin embargo, acusó otra vez a Kibaki de "amañar" las elecciones.

"Tenemos pruebas fehacientes de que por lo menos en 47 de los 210 distritos electorales se registraron irregularidades que facilitaron la victoria de Kibaki", explicó Odinga.

El líder opositor agregó que "la Comisión Electoral de Kenia publicó un recuento adulterado en el que Kibaki recibió al menos 471.000 votos fraudulentos".

El ODM detalló a la prensa que estaba llevando a cabo una investigación privada y que sus primeras conclusiones no incluían el resto de distritos porque todavía no habían completado su análisis.

Mientras Odinga multiplica las ruedas de prensa donde enumera las llamadas de solidaridad recibidas desde el extranjero y critica duramente al gobierno, Kibaki prosigue su agenda política.

Hoy, el presidente nombró a algunos ministros, como Uhuru Kenyatta, hijo del primer jefe de Estado de la historia del país Jomo Kenyatta, a la vez que reservó carteras para los miembros del ODM que acepten su invitación a participar en un gobierno de unidad.