Martes, 8 de Enero de 2008

Eslovenia estrena presidencia europea tendiendo la mano a Serbia

EFE ·08/01/2008 - 15:17h

EFE - El comisario europeo de Ampliación, Olli Rehn, se dirige a los periodistas durante la reunión celebrada en Brdo, cerca de Kranj, Eslovenia, hoy martes 8 de enero. Eslovenia ejercerá este semestre la presidencia rotatoria de la Unión Europea. EFE/Antonio Bat

Eslovenia, la primera de las repúblicas yugoslavas que se independizó de Belgrado hace menos de dos décadas, ha estrenado su presidencia europea tendiendo la mano a Serbia, de la que depende en gran medida la estabilidad en la estratégica región de los Balcanes.

Gobierno esloveno y Comisión Europea han celebrado hoy la tradicional reunión de coordinación al comienzo de una nueva presidencia, con el inesperado acuerdo de poner en marcha un grupo especial de trabajo que ayudará a Serbia a "acelerar" su proceso de acercamiento a la UE.

En su anuncio a los medios, el ministro de Asuntos Exteriores esloveno, Dimitrij Rupel, ha establecido un paralelismo entre la instalación de este grupo y el procedimiento exitoso que la UE siguió para facilitar la aproximación de Croacia, la única de las repúblicas ex yugoslavas que ha podido abrir ya negociaciones de adhesión a la Unión.

En otro encuentro previo con periodistas europeos, Rupel había expresado su objetivo de firmar cuanto antes, incluso este mes, el acuerdo de estabilización y asociación entre la UE y Serbia, paso previo a la adhesión.

El acuerdo ha sido ya concluido por los negociadores serbios y de la Comisión, pero los ministros europeos todavía no han autorizado la firma, porque varios gobiernos, especialmente el holandés y el belga, exigen que Belgrado entregue sin demora a los ex líderes serbios de Bosnia Radovan Karadzic y Ratko Mladic, acusados de crímenes de guerra.

Para Holanda, cuyos "cascos azules" fueron testigos impotentes en 1995 de la masacre de miles de musulmanes bosnios en Srebrenica, constituye una condición "sine qua non" la captura y entrega de los dos serbo-bosnios que dirigieron el asedio del enclave.

El Gobierno esloveno se esfuerza por separar la oferta a Serbia de la delicada cuestión del estatuto de Kosovo.

Según Rupel, el primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, establece una "alternativa explosiva" y un "dilema artificial" al amenazar con dar la espalda a Europa en caso de que los europeos terminen reconociendo la independencia de la provincia de Kosovo.

Kosovo "es una nación", ha dejado claro el ministro esloveno, y resultaría "incomprensible", en su opinión, que un estado recién nacido como Eslovenia no reconociera el derecho a la autodeterminación de los kosovares.

Pero tanto, el primer ministro, Janez Jansa, como su ministro Rupel mantienen que no estamos en vísperas de una declaración unilateral de independencia por parte de Pristina.

La prueba, según Jansa, de que Kosovo no va a ser, a corto plazo, un estado plenamente independiente y soberano es que necesita la presencia de una robusta fuerza militar extranjera que garantice la paz interior (la KFOR dirigida por la OTAN) y un amplio cuerpo de policías, jueces y expertos foráneos (enviados por la UE) que le ayuden a poner en funcionamiento instituciones democráticas.

La estabilidad de los Balcanes occidentales es la gran prioridad exterior de la presidencia eslovena recién comenzada.

Eslovenia, que alcanzó la independencia en 1991, ingresó en la UE en 2004 y adoptó el euro en 2007, personifica el éxito de la apuesta por Europa y un modelo para todas las repúblicas ex yugoslavas en su transición desde el comunismo a la democracia y el libre mercado.

La vicepresidenta de la Comisión Europea, Margot Wallstrom, que ha presidido la delegación de la CE en Liubliana por enfermedad del presidente José Manuel Durao Barroso, se ha mostrado convencida por anticipado del éxito de la presidencia eslovena.

Con Eslovenia al frente de la UE "la división artificial entre viejos y nuevos estados miembros ha perdido cualquier significado", ha dicho.