Martes, 8 de Enero de 2008

Musharraf garantiza a Scotland Yard la ayuda de sus servicios de inteligencia

EFE ·08/01/2008 - 09:00h

EFE - Simpatizantes de la líder opositora asesinada Benazir Bhutto encienden velas junto a un retrato en Lahore (Pakistán).

El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, se reunió hoy por primera vez con el equipo de Scotland Yard que investiga la muerte de Benazir Bhutto, al que garantizó la "total cooperación" de los servicios de inteligencia del país en sus pesquisas.

Según la agencia estatal APP, Musharraf mantuvo un encuentro con los cinco expertos antiterroristas y les comunicó que el Gobierno está "determinado" a llevar ante los tribunales a los responsables del atentado que acabó con la vida de la ex primera ministra.

En la reunión, celebrada en la residencia de Musharraf en la localidad de Rawalpindi, cercana a Islamabad, los británicos aseguraron al presidente que finalizarán su investigación antes de las elecciones legislativas, previstas para el próximo 18 de febrero, según una fuente gubernamental.

Los comicios debían haberse celebrado hoy, pero fueron pospuestos debido a la interrupción de la campaña a causa del asesinato de la principal líder de la oposición.

Mientras, siguen apareciendo nuevos detalles sobre el atentado del pasado 27 de diciembre que parecen cuestionar la versión oficial de los hechos.

El rotativo "The News" recoge hoy un informe de los servicios de inteligencia que asegura que se encontró un agujero en el pañuelo de Bhutto, lo cual daría validez a la teoría de que la ex primera ministra fue alcanzada por disparos antes del ataque suicida.

"Benazir murió instantáneamente por las heridas de balazos que impactaron en su cabeza", reza el informe.

Sobre la autoría del asesinato, el documento dice que el atentado fue diseñado por un grupo "yihadista" ilegalizado, mientras que otra organización con base en la región tribal de Waziristán del Sur, fronteriza con Afganistán, puso los medios y la "tecnología".

El asesinato, según "The News", tuvo lugar también con la "bendición" de "elementos anti-Bhutto" dentro de "algunos cuarteles" del Ejército paquistaní.

Una fuente oficial citada por el canal de televisión "ARY" reveló también que el asesino de Bhutto ha sido identificado y que residía en Swabi, en la Frontera de la Provincia del Noroeste.

Según esa información, el hombre que presuntamente disparó a la ex primera ministra murió tras la explosión posterior de un suicida.

El canal aseguró que la Autoridad de Datos y Registro Nacional confirmó que el sospechoso residía en la localidad de Swabi.

Varias personas han sido detenidas en una redada policial en la residencia del presunto asesino, según esta versión.

Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Interior, Javed Iqbal Cheema, dijo hoy en rueda de prensa que la identificación "aún no ha finalizado" e insistió en que el Ejecutivo no impondrá restricciones a Scotland Yard en su investigación.

Una fuente de Interior consultada por Efe ni desmintió ni confirmó la identificación del presunto asesino, aunque señaló que el Gobierno hará "todo lo posible" para esclarecer los hechos.

Desde Londres, el hijo de Benazir y futuro líder del Partido Popular de Pakistán (PPP), Bilawal Bhutto, acusó a Musharraf de no haber ofrecido la suficiente "seguridad" a su madre.

El heredero político de la dinastía Bhutto, de 19 años, añadió que el PPP no cree que "una investigación bajo la autoridad del Gobierno paquistaní tenga la transparencia necesaria".

"Muchas pruebas han sido ya destruidas", añadió.

El PPP ha rechazado desde el principio la versión oficial de la causa de la muerte de su líder -un fuerte golpe en la cabeza al caer empujada por la onda expansiva-, así como de la autoría moral del atentado achacada a un líder talibán paquistaní presuntamente vinculado con Al Qaida. El partido de Bhutto ha pedido una investigación de la ONU.

El PPP está formando una delegación de alto nivel para enviarla a diferentes capitales mundiales -empezando por Washington y algunas europeas- a fin de convencer a sus Gobiernos de que presionen a Musharraf para que acepte una investigación de la ONU.

Según su portavoz, Farhatullah Babar, el partido contactará también con organizaciones defensoras de derechos humanos con el mismo objetivo.