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Miércoles, 24 de Noviembre de 2010

ANALISIS-El Papa aviva el debate católico sobre los condones

Reuters ·24/11/2010 - 15:17h

Por Tom Heneghan

El sorprendente punto de vista del Papa Benedicto XVI de que los condones pueden usarse en algunas ocasiones para combatir el sida ha avivado un enérgico debate entre los teólogos católicos y los analistas sobre si esto supondrá un cambio en la forma de pensar de la Iglesia.

Sus declaraciones y una aclaración del Vaticano parecían no dejar duda de que el Papa había hablado con una franqueza sin precedentes para un pontífice y cambiado un poco la perspectiva de la Iglesia de rechazar los preservativos para evitar el sida.

Pero el formato de sus declaraciones -en un libro de entrevistas con un periodista alemán en lugar de un documento oficial vaticano- y alguna confusión por las traducciones abrieron una brecha que permitió interpretaciones divergentes.

Los "bloggers" conservadores católicos han reaccionado con consternación -uno puso el título del libro "Light of the World" sobre un dibujo de Pandora abriendo su caja y permitiendo que escaparan los demonios del mundo.

"Quiero mucho al Santo Padre, es un hombre profundamente santo y ha hecho mucho por la Iglesia. En este tema en particular, no estoy de acuerdo con él", escribió el reverendo Tim Finigan en su blog The Hermeutic of Continuity.

El editor estadounidense del Papa, el reverendo Joseph Fessio, declaró: "El Papa no 'justificó' el uso del condón en ninguna circunstancia. Y las enseñanzas de la Iglesia siguen siendo las mismas que han sido siempre, tanto antes como después de las declaraciones del Papa".

APLAUSO DE LOS CRITICOS

Aquellos que durante mucho tiempo han pedido que se permitan los preservativos como última medida recibieron con agrado el nuevo enfoque.

"El Vaticano ha sido tan crítico con los condones que ha llevado a algunos católicos a pensar que los condones son de alguna manera intrínsecamente malos, que no hay situación concebible en la que se puedan usar moralmente", dijo el reverendo Thomas Reese en Washington.

"Las nuevas declaraciones del Papa descartan esa idea", dijo el superior del Centro Teológico de Woodstock.

Christian Terras, normalmente crítico del Papa en su revista disidente católica francesa Golias, dijo que el tono del Papa fue "más humano y pastoral, más cercano a la gente, menos académico y cerebral".

El Vaticano nunca ha emitido una doctrina oficial sobre el uso del condón y el sida. Su rechazo a los preservativos se deriva de la encíclica Humanae Vitae, que prohibía todas las formas de control artificial de los nacimientos en 1968 y enseñaba que el sexo debe reservarse a las parejas casadas.

Esta postura fue cada vez más criticada cuando el sida arrasó en Africa y los trabajadores sanitarios aconsejaron el uso del condón para evitar la expansión del virus del VIH.

Los críticos definieron a los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI como asesinos por predicar sólo la abstinencia y la fidelidad dentro del matrimonio.

SANTOS Y ASESINOS

En el libro, el pontífice declaró que los condones podrían usarse como último recurso y como primer paso para una aproximación más ética a la sexualidad. Primero lo limitó a los hombres que ejercen la prostitución, lo que provocó una discusión.

Después de que el diario del Vaticano L'Osservatore Romano escribiera que se limitaba a las prostitutas, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, declaró el martes que el Papa le había asegurado que su postura se aplicaba de forma más amplia que lo que implicaba el libro.

"Si es un hombre, una mujer o un transexual el que lo hace, nosotros estamos siempre en el mismo punto, que es el primer paso en evitar de forma responsable un grave riesgo al otro", dijo.

"El hecho de que un portavoz oficial del Vaticano parezca estar ampliando la posibilidad de su uso claramente es revolucionario", dijo el reverendo John Pawlikowski, profesor de ética social en la Unión Teológica Católica de Chicago.

El cardenal francés Philippe Barbarin señaló que el Papa no había cambiado la doctrina de la Iglesia, pero que había "destacado matices, porque las situaciones humanas a veces son muy complejas".

Barbarin, el conservador arzobispo de Lyon, dijo que el Papa simplemente reafirmó lo que el fallecido cardenal de París Jean-Marie Lustiger había dicho hace 20 años: "Si no quieren ser santos, al menos no se conviertan en asesinos".