Martes, 8 de Enero de 2008

Recetas mágicas para escritores anónimos

Los talleres literarios son una fuente de recursos y punto de encuentro de autores y lectores. Rafael Reig, Eloy Tizón o Espido Freire son algunos de los profesores 

PAULA VIEJO ·08/01/2008 - 08:57h

Davide Longo es el último de los autores italianos llegados a las librerías españolas con su novela El comedor de piedras (Lengua de Trapo). Se trata de un profundo e irónico vistazo a aquellos personajes problemáticos que tratan de mantenerse fuera de los límites que la sociedad les impone. La novela, traducida a un buen número de idiomas, le ha dado una creciente popularidad a su autor, quien, además de ser joven (1971) y estar considerado como uno de los narradores italianos contemporáneos más importantes, tiene otra peculiaridad. Es un escritor “generoso” que ha decidido desvelar algunos trucos de su oficio.

Lo hace en la popular Escuela Holden de Turín, en Italia. La “Scuola” (que debe su nombre a Salinger) fue fundada por Alessandro Baricco (Seda) y la popularidad de éste hizo que pronto, aspirantes a escritor de diversos países, buscaran un hueco entre sus plazas.

Es difícil saber si Longo o Baricco tienen la varita mágica para transformar en escritor a sus alumnos. Pero, frente a la polémica de si el escritor nace o se hace, lo cierto es que un taller como este es, como mínimo, una ocasión excepcional para que uno tenga a sus autores de cabecera como maestros. Y parece una fórmula habitual el que sean escritores quienes impartan estos talleres.

Clases de publicidad

Así ocurre también en España, donde son bastantes (y de peso) los escritores que muestran sus recursos. En los más veteranos, el taller de Escritura Creativa de la escritora argentina Clara Obligado (Las otras vidas) y en los Talleres Fuentetaja de Madrid, lo llevan haciendo desde hace años. Éste cuenta en su nómina de escritores-profesores con nombres como Espido Freire (Soria Moria), Ángel Zapata (La vida ausente) o Cristina Cerrada (Calor de Hogar, s.a.). En Fuentetaja opinan que “un taller literario ofrece la posibilidad de contar con lectores críticos”, y qué mejores lectores, puede pensar el alumno, que aquellos a los que él mismo lee.

En Hotel Kafka, una de las escuelas de escritores más recientes, cuenta para sus cursos con editores, creativos publicitarios e incluso el asesoramiento de un forense para sus cursos de policíaco. Pero, desde luego, muchos de sus alumnos se habrán visto atraídos por la nómina, en constante crecimiento, de profesores como Eloy Tizón (Parpadeos), Rafael Reig (Manual de literatura para caníbales), Juan Madrid (Pájaro en mano) o Elvira Lindo (Una palabra tuya).

Estos y otros desfilan por las aulas de este particular hotel que ha creado incluso un máster de escritura. Los detractores de los talleres, y aquellos que opinan que a escribir no se puede enseñar, van a encontrarse con titulados desde ahora.

“Nadie se hace escritor en un taller”, dice Ronaldo Menéndez (Las bestias), profesor de novela en Hotel Kafka, “un taller sirve para otras cosas: sirve para aprender a leer de cierta manera, para ahorra tiempo, estimular a la gente”. Y, claro, para conocer a esos autores fetiche, cuyas futuras enseñanzas ya están recogidas en las obras que el alumno pudo disfrutar.

Un manual y tres paradas imprescindibles 

El manual. El comedor de piedras. Disfrazada de novela negra, más que una investigación sobre la muerte de un hombre, lo es sobre la vida y la conducta humana.
primera parada
talleres fuentaja
Funcionan desde 1985 y ofrecen cursos de relato breve y novela, de guión, de escritura autobiográfica, de poesía y periodismo literario, presenciales o a distancia.
segunda parada
escritura creativa
 Clara Obligado mantiene grupos organizados en tres niveles diferentes para que cualquier interesado en la escritura puede tener cabida y un ritmo de trabajo acorde a sus necesidades.
última parada
hotel kafka
Con sus agradables instalaciones en Madrid, pretende ser más que un curso: un punto de encuentro de lectores y escritores, para lo que organiza actividades durante todo el curso.